Santander, 2 jul (EFE).- Tras la irrupción en las aulas de las
nuevas tecnologías, la Fundación Botín presenta en una exposición el
reto que plantea en la actualidad a los docentes el maridaje de las
herramientas tecnológicas y el crecimiento emocional, todo ello sin
dejar la base: el papel y los valores de la enseñanza tradicional.
La Fundación Botín ha montado así en su edificio de la calle
Pedrueca de Santander la exposición "El aula de ayer, hoy y mañana"
como un espacio educativo que integra estas dos variables: nuevas
tecnologías y recursos didácticos habituales, tanto para niños como
para jóvenes.
El aula contiene pizarras digitales interactivas, ordenadores
portátiles, proyectores, sistemas de videoconferencia, zonas de
audio y vídeo, junto a recursos educativos tradicionales (libros,
juguetes, pinturas, manualidades).
Esta iniciativa forma parte del programa "Educación Responsable"
de la Fundación Botín que, en colaboración con el Gobierno regional,
pretende apoyar y facilitar el crecimiento responsable de niños y
jóvenes.
El profesor de Nuevas Tecnologías del Colegio Salesianos de
Santander, Raúl Diego, ha explicado a los periodistas que el uso de
estas tecnologías para enseñar permite el desarrollo de un trabajo
"colaborativo" y, además, sirve para que sean los propios alumnos
los que "generen recursos" que después se comparten en la clase.
Así, con las pizarras digitales, los ordenadores y, sobre todo,
internet, los estudiantes buscan contenidos, recopilan información y
la exponen a sus compañeros.
Todo ello, utilizando "filtros", que les ayuden a discriminar qué
información, entre los datos que pueden encontrar, es válida y puede
incorporarse a sus trabajos.
Raúl Diego alerta en este sentido sobre los peligros de "un mal
uso" de la red. "Bien usada (internet) puede ser la que capitalice
las capacidades, y mal usada es un agujero", ha recalcado.
Ha dicho que las nuevas tecnologías en el aula son especialmente
útiles para la enseñanza de idiomas o Educación para la Ciudadanía,
al tiempo que potencia el multiculturalismo y el bilingüismo, con
las posibilidades que ofrece la videoconferencia.
Este docente ha señalado que la aplicación de estas tecnologías
al aprendizaje es "muy favorable", dado que "motiva" a los chicos.
Y, según ha resaltado, el propio profesor puede llegar a
"formarse" gracias a los alumnos y avanzar en el manejo de las
nuevas tecnologías, de forma que se pasa de un aprendizaje
"unilateral" a otro "flexible".
"Ellos son nativos digitales, mientras que los profesores somos
inmigrantes digitales", asevera Raúl Diego, que hace hincapié en que
los docentes no deben recelar de la posibilidad de enriquecerse de
los conocimientos de sus alumnos en este campo.
La directora del programa "Educación Responsable" de la Fundación
Botín, Fátima Sánchez, ha indicado que esta iniciativa busca
estimular el desarrollo emocional y cognitivo de los alumnos, y
fomentar sus habilidades sociales y la relación con el otro.
Pese a defender las ventajas de la integración de las nuevas
tecnologías, Fátima Sánchez advierte de que "a veces" esas
herramientas "despistan" y, por ello, ha reivindicado las bases
educativas tradicionales.
"Primero hay que saber leer, escribir y conocer. Esto (en alusión
a las nuevas tecnologías) se apaga y te puedes quedar desprovisto",
subraya.
Según ha apuntado, en la actualidad la Fundación colabora con un
40 por ciento de los centros de la región, que se integran en
proyectos educativos en los que esta entidad facilita herramientas
pedagógicas y material curricular. EFE-Cantabria