Madrid, 2 feb (EFE).- Los médicos han propuesto hoy que la 'píldora del día después' sea dispensada de forma gratuita por un enfermero o un doctor en los centros de salud hasta que concluya el informe encargado por la ministra de Sanidad, Ana Mato, sobre sus repercusiones en la salud en las mujeres, sobre todo en las menores.
Así lo ha planteado hoy el presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Juan José Rodríguez Sendín, en una rueda de prensa en la que se ha referido a la medida anunciada ayer por la ministra sobre esta píldora, que actualmente se vende en farmacias sin prescripción médica.
La OMC, a la que todavía no le ha llegado la solicitud de Sanidad para realizar este informe médico y científico, ha destacado esta iniciativa porque esta píldora es el "primer medicamento en España que, sin saber los efectos que produce su uso indiscriminado en niñas y adolescentes, se puede utilizar libremente".
De ahí la importancia de hacer este estudio para conocer los efectos que produce el uso indiscriminado de esta píldora, que puede variar "muchísimo ", según Sendín, "en una población que no es precisamente la mejor informada, la de adolescentes y jóvenes".
"El principio básico de prudencia requiere que sepamos cuáles son los efectos derivados de ese uso indiscriminado que, por cierto, no es poco ya que se ha incrementado de forma sustancial", ha comentado.
Para controlar su uso y aconsejar a las mujeres, especialmente a las adolescentes, los médicos proponen que ésta sea dispensada en los centros de salud y de forma gratuita porque "la accesibilidad a una atención básica jamás ha dependido del dinero". Esta píldora cuesta unos 22 euros.
De esta forma, y con el contacto de la mujer a la que se le dispensa esta píldora, los médicos pretenden tener información sobre "quién la toma, cuántas veces y con qué lo mezcla" para así hacer un estudio de "seguridad real" sobre el uso en las adolescentes, en las que han aumentado de forma considerable las enfermedades de transmisión sexual.
Por ello, Sendín ha subrayado que el uso de la píldora poscoital es "un hecho accidental y debería ser circunstancial porque no es un método anticonceptivo" como el preservativo, que protege de las enfermedades de transmisión sexual, como el SIDA.
De momento, los médicos proponen que se pueda acceder a esta píldora de esta forma hasta que concluya el informe, pero Sendín ha señalado, irónicamente, que si es tan inocua como las pastillas juanola o los caramelos de eucalipto, que entonces las coloquen dónde están éstos.
En esta misma línea se ha pronunciado el doctor José Manuel Bajo Arenas, presidente de la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME), quien ha explicado que esta píldora es un fármaco, que es la progesterona, que es muy efectivo y seguro si es bien administrado, y de ahí la necesidad de que se analicen las consecuencias de un uso indiscriminado.
"No queremos embarazos indeseados -ha concluido-, pero es un método de emergencia, no para utilizarlo de forma indiscriminada". EFE