Bogotá, 7 feb (EFE).- La eventual invitación a Cuba a la VI Cumbre de las Américas, que se celebrará en Colombia en abril, centró hoy la atención después de que los países de la ALBA condicionaran su asistencia y que EE.UU. insistiera en que la isla no cumple con las condiciones para su participación.
El pasado fin de semana los Estados miembros de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) realizaron una cumbre en Caracas en la que anunciaron que analizarán, en una nueva reunión el próximo día 14 en La Habana, su asistencia a la Cumbre de las Américas si la isla no es invitada al encuentro continental.
La invitación de Cuba a la cumbre fue propuesta por el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, y el mandatario venezolano, Hugo Chávez, fue quien recomendó consultar primero a Colombia, como país anfitrión del encuentro en Cartagena de Indias los próximos 14 y 15 de abril.
En ese sentido, la canciller colombiana, María Ángela Holguín, dijo que su país buscará un consenso entre las naciones del continente para que Cuba asista en condición de invitado a la cumbre.
Sin embargo, una vez se conoció la determinación de los países de la ALBA, Estados Unidos señaló que Cuba no cumple con los requisitos para participar en la Cumbre de las Américas y subrayó que debe hacer mejoras "significativas" políticas y democráticas.
Por su parte, la Organización de Estados Americanos (OEA) insistió en que el Gobierno de Raúl Castro no ha solicitado iniciar el proceso de diálogo necesario para reintegrarse al organismo continental.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, recordó hoy, que pese a que la Asamblea General de la OEA levantó en 2009 la suspensión que excluía a Cuba del Sistema Interamericano desde 1962, se estableció que la participación de la isla "será el resultado de un proceso de diálogo iniciado a solicitud del Gobierno de la República de Cuba".
En sus declaraciones de hoy, la canciller colombiana ratificó que aprovechará la visita oficial a La Habana para indagar si el Gobierno cubano está interesado en asistir a la cumbre.
Esta no es la primera vez que Cuba centra la atención de una cumbre continental, ya en la pasada reunión, celebrada en Puerto España en abril de 2009, los mandatarios dedicaron parte del debate a la isla y analizaron desde la derogación de la resolución que la mantenía fuera de la OEA, que se materializó en junio de ese mismo año, hasta el fin del embargo comercial que EE.UU. impuso a la isla.
En esa cita de Trinidad y Tobago, el mandatario estadounidense, Barack Obama, prometió "una nueva dirección" en la relación entre su país y Cuba.
"No estoy interesado en hablar por hablar. Pero creo que podemos llevar la relación entre Estados Unidos y Cuba en una nueva dirección", sostuvo el gobernante.
El embargo, impuesto bajo la presidencia de John F. Kennedy el 7 de febrero de 1962, continúa generando discusiones que se centran en las condiciones de la isla y en la necesidad de cambios de fondo.
Al respecto, algunos líderes de la Cámara de Representantes de EE.UU. defendieron hoy el "bloqueo" como un imperativo "moral" para promover la "primavera" democrática en la isla. EFE