Santander, 10 jul (EFE).- La exdirectora de la Red de Mujeres Afganas (AWN) Afifa Azim asegura que las mujeres "quieren formar parte en la toma de decisiones políticas y de paz en Afganistán", con el objetivo de protegerse ellas, pero también a cualquier víctima que esté sufriendo la violencia en el país.
Esta mujer afgana, defensora en los últimos años de los derechos de todas las mujeres de su país, ha recordado su lucha estos años en la conferencia "La mujer en Afganistán. De dónde se partía y dónde se ha llegado", en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).
Azim ha destacado la importancia de implantar una ley "verdadera" que proteja y prevenga la violencia contra la mujer en su país, ya que, según ha explicado, "los datos de violencia a las mujeres crecen cada día y en los últimos años han sido muy altos".
"Las mujeres estamos sufriendo mucha violencia por parte de los involucrados en la lucha contra el gobierno, porque hay autoridades en las provincias y pueblos que intentan violar y atacar a las mujeres de formas muy distintas", relata en declaraciones a los periodistas.
Según ha señalado, antes de la guerra, desde 2001 a 2003, la situación de las mujeres era "buena", ya que podían ir a la escuela, conducir o trabajar. "Con la llegada del conflicto, la seguridad ha empeorado para todos, especialmente para las chicas, las mujeres y los niños", remarca esta afgana.
"Ahora estamos en conflicto y la situación es mucho peor que antes de la guerra, porque cada vez hay más violencia contra la mujer. Nos preocupa mucho el futuro de Afganistán y el futuro de las mujeres", ha indicado.
En este sentido, ha destacado como algo positivo el hecho de que cada vez haya más mujeres activistas que están trabajando en la lucha de sus derechos y que "necesitan el apoyo de las organizaciones internacionales y gobiernos para poder vivir".
Así, ha asegurado que es importante el apoyo internacional y el envío de fondos, "aunque asegurándose previamente de que realmente se destinarán a apoyar la figura de la mujer", afirma. EFE