Madrid, 20 ago (EFE).- La prima de riesgo española, por debajo de los 500 puntos básicos desde el pasado jueves, ha caído durante la sesión de hoy hasta los 477 puntos básicos, aunque el descenso pudo haber sido mayor si el Bundesbank alemán no hubiera criticado hoy la posible compra de bonos por parte del BCE.
Desde primera hora, el sobrecoste que exigen los inversores para adquirir deuda española a diez años frente a la alemana, considerada la más solvente de Europa, se alejaba cada vez más de la barrera psicológica de los 500 puntos básicos.
La prima de riesgo llegaba a caer al filo de las 11.30 horas hasta los 458 puntos básicos, sin embargo, para los expertos consultados por Efe, todo cambió tras conocerse las reticencias del Bundesbank a que el BCE intervenga en el mercado de deuda por los riesgos para la estabilidad financiera de la región.
Esto, unido a la incertidumbre sobre las citas claves para el futuro del euro de esta semana, fue el detonante para que las rentabilidades de los bonos españoles e italianos subieran y con ello las primas de riesgo de ambos países.
En cualquier caso, si se comparan los niveles del cierre con los del pasado viernes, los diferenciales de los dos países han caído, especialmente el de España, más de 17 puntos básicos, que sigue estando en la cota más baja desde el pasado 3 de julio.
Al final de la sesión, la deuda española a diez años ofrecía una rentabilidad del 6,28 % en el mercado secundario y la italiana, del 5,77 %, frente al 1,51 % que se exigía a Alemania.
Los expertos han añadido que el volumen de bonos españoles a diez años negociado a través de las plataformas de mercado electrónico ha sido muy escaso, pues apenas ha rondado los 28 millones de euros, mientras que la operativa ha vuelto a estar centrada en la deuda a dos años.
Esto indica que los inversores están dando por hecho ahora que España puede ser rescatada, con la consiguiente subida del precio de los bonos y la caída de las rentabilidades, lo que ha motivado un día más la adquisición de títulos españoles. EFE