Santander, 20 nov (EFE).- El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha admitido hoy que la comunidad autónoma no cumplirá el objetivo de déficit de este año, fijado en el 0,7 % del PIB, y ha defendido que el Gobierno de España debería "abrir la mano" ante situaciones de emergencia.

Revilla se ha pronunciado así en declaraciones a los periodistas, tras hacerse público que Cantabria cerró septiembre con el déficit más alto de España, del 1,04 por ciento del PIB.

El presidente ha cifrado el desfase en 30 millones y lo ha atribuido a gastos "imprevistos": el coste de los fármacos contra la Hepatitis C, de 20 millones; el aumento "importantísimo" del gasto en medicamentos vía receta; y el incremento del salario y la devolución de la paga extraordinaria a los funcionarios.

Se trata, según ha subrayado Revilla, de un déficit provocado porque la comunidad está atendiendo las necesidades básicas de los ciudadanos y no originado en gastos en viajes o el televisiones autonómicas, porque la de Cantabria, ha añadido, es "una administración totalmente austera", sin "ningún despilfarro de ningún tipo".

El Gobierno espera que hasta final de año se pueda reducir "un poco" el déficit, pero "no mucho más".

"Al 0,7 no vamos a llegar, eso está seguro. Se va a reducir en parte, pero no completamente", ha dicho Revilla, quien ha subrayado que lo que "está claro" es que no va a dejar de dar a quien lo necesita un medicamento para "salvar la vida" porque la comunidad autónoma tenga déficit. "Antes me voy para casa", ha apostillado.

El presidente ha dicho que en el Consejo de Política Fiscal y Financiera de mañana, Cantabria va a hacer ver que es "insostenible" mantener el sistema sanitario sin "una mano abierta" a las situaciones de emergencia, porque es un deber moral de la sociedad atender a quien está enfermo y pagar ese gasto.

Además, ha vuelto a insistir en que el reparto del déficit está "mal planteado", porque el Gobierno de España "se va" al 4,6 y a las comunidades autónomas les impone un 0,7 cuando tienen que cubrir el 40 por ciento del gasto: educación, sanidad y renta básica.

Revilla ha subrayado la importancia de que se celebre cuanto antes la Conferencia de Presidentes para abordar estos temas.