Torrelavega, 1 dic (EFE).- El Ayuntamiento de Santillana del Mar ha anunciado que mañana, viernes, reabrirá el acceso por carretera a la localidad de Arroyo, interrumpido desde hace unos días por un argayo, a la vez que rechaza las acusaciones de "pasividad" realizadas ayer por el grupo municipal del PRC.

En un comunicado, el alcalde, Isidro Rábago (PSOE), explica que el Ayuntamiento "lo único que ha hecho es seguir las indicaciones de la Consejería de Obras Públicas", que es el organismo competente en esta materia.

Y ha acusado a los concejales del PRC de ser "pirómanos que apagan los fuegos con gasolina".

Además, ha afirmado que deberían haberse enterado de la situación real "en vez de reunir a los vecinos clandestinamente para ponerlos en contra de una Corporación que ha comenzado a trabajar nada más conocerse la noticia del argayo".

En este sentido, acusa de forma directa a la diputada regionalista Matilde Ruiz de ser "la instigadora de una polémica inexistente para buscar rédito político y electoral de un pueblo que ha demostrado que le importa muy poco".

Rábago tacha a los ediles del PRC de "marionetas manipuladas por la señora Ruiz", que, a su juicio, "lo único que sabe hacer es mentir sistemáticamente para perjudicar al alcalde y a la Corporación", cuando lo que tenía que haber hecho es "llamar al consejero Mazón para enterarse de la realidad de los hechos".

Del mismo modo, el alcalde destaca la actitud "colaborativa y señorial" del Partido Popular que, según dice, "ha antepuesto el bienestar de los vecinos y ha mostrado interés durante todo el tiempo que ha durado este proceso".

Sobre el problema del transporte escolar de los niños del pueblo, Rábago detalla que, ante la imposibilidad del vehículo de acceder a la localidad, el Ayuntamiento, la Consejería de Educación y la dirección del colegio Santa Juliana propusieron a los padres que fueran ellos los que trasladaran a sus hijos a los centros educativos, abonando la Consejería los gastos de kilometraje y combustible.

Según explica, los padres de los niños afectados dieron su aprobación a esta propuesta, al entender que era la mejor solución y "mostrando además su agradecimiento por la rapidez a la hora de abordar esta situación".