Santander, 1 dic (EFE).- El BBVA cree que Cantabria cerrará el año 2016 con un déficit superior incluso al 1 % debido al incremento del gasto farmacéutico y educativo, pero también porque los ingresos no han sido los previstos, y opina que el Gobierno podría cumplir el objetivo de 2017 sin recortes y sin subir impuestos.

El director territorial norte de BBVA, Peio Belausteguigoitia, y el economista jefe para España de BBVA Research, Miguel Cardoso, han presentado hoy en rueda de prensa el informe "Situación Cantabria", que estima que la economía de la región crecerá un 2,9 por ciento este año y un 2,2 en 2017 y que, en esos dos años, se crearán 12.000 empleos.

La presentación del informe se produce el mismo día en el que está previsto que el Gobierno y las comunidades autónomas fijen el objetivo de déficit para 2017 y un día después de que el presidente de Cantabria, Miguel ángel Revilla, haya admitido que la comunidad autónoma no cumplirá el objetivo de este año, fijado en el 0,7 por ciento.

El BBVA cree que Cantabria no solo incumplirá, sino que rebasará el 1 por ciento, frente al conjunto de las comunidades, que si alcanzarán el 0,7, lo que obligará al Gobierno regional a hacer un esfuerzo mayor aún el caso de que finalmente se relaje el objetivo del año que viene.

La entidad achaca este incumplimiento, "altamente probable" al gasto farmacéutico y en educación, pero también a un crecimiento de los ingresos por debajo de lo previsto en el presupuesto de 2016, pese a la subida, señala, del Impuesto sobre la Renta.

Según Cardoso, en 2017, el Gobierno de Cantabria podría cumplir el objetivo de déficit sin necesidad de adoptar medidas adicionales, solo manteniendo el control del gasto y sin subir los ingresos, si es que se cumplen las previsiones de crecimiento económico, del 2,2 por ciento.

No obstante, ha apuntado que subir los ingresos es una decisión política si el Gobierno de Cantabria no quiere congelar el gasto y opta por aumentarlo para dar unos mejores servicios a los ciudadanos.

El déficit es uno de los "desequilibrios" de la economía regional que el BBVA ve "excesivamente preocupantes", que requieren reformas y que revelan que todavía "queda mucho por delante".

Cardoso ha citado como desequilibrios de la economía regional la tasa de paro, que, según sus previsiones, será del 14,5 por ciento en 2017.

Se trata, según el BBVA, de un avance "insuficiente", porque el nivel de empleo de la región se situará todavía cerca de un 10 por ciento por debajo del nivel alcanzado en 2008 y duplicará el 7,2 por ciento de 2008.

Otros factores preocupantes son el "relativamente elevado" paro de larga duración, que afecta al 43,1 por ciento de los desempleados, y una riqueza regional que el año que viene será todavía un 5 por ciento inferior a la de antes de la crisis.

El informe añade como retos el aumento de la productividad media del trabajo y la adaptación a las tecnologías digitales; el aumenta de la tasa de actividad y la mejora del capital humano y la inversión en I+D.

El BBVA también ve necesario recuperar la aportación del sector exterior y acelerar su diversificación sectorial y geográfica, para lo que ve clave la dimensión empresarial.

En su informe, el BBVA mejora las previsiones de crecimiento económico para este año 2016, que cifra en un 2,9 por ciento del PIB, por debajo de su estimación para el conjunto de la economía española (3,3 %).

La entidad atribuye el crecimiento regional a la progresiva recuperación de la demanda interna, principalmente del consumo de las familias, y a la política de expansión del gasto público y el sector turístico, aunque en menor medida, mientras que la inversión "aporta poco al crecimiento".

Para el 2017, la previsión es que aunque la actividad económica será mejor de lo esperado, habrá una desaceleración, pero menor que la media, y el crecimiento de Cantabria se situará en el 2,2 por ciento, frente al 2,4 de media española.