Santander, 1 dic (EFE).- La calle Francisco de Quevedo ha quedado hoy reabierta al tráfico una vez finalizados todos los trabajos de obra civil previos a la instalación de las futuras rampas mecánicas, según ha informado el concejal de Medio Ambiente y Movilidad Sostenible, José Ignacio Quirós.

Ahora, las obras se trasladarán a las calles San Celedonio y Vista Alegre, por lo que se cerrará esta última calle, desde su intersección con María Cristina.

Quirós ha recordado que los trabajos se están realizando por tramos para intentar minimizar las afecciones a los vecinos del entorno, así como a los peatones y vehículos que se desplazan a diario por estas céntricas calles de la ciudad.

De ahí que se haya esperado a concluir la obra civil en Francisco de Quevedo para abrir este vial al tráfico y avanzar a las próximas áreas de actuación.

Con la reapertura de esta calle se restablece también el recorrido habitual de las líneas 16 y 5C1 del TUS, que durante las obras han modificado su itinerario y algunas paradas.

Según ha destacado el concejal de Movilidad Sostenible, actualmente en la calle Francisco de Quevedo están ya listas las estructuras que albergarán las rampas mecánicas.

Además, ha concluido el asfaltado de la calzada y la pavimentación de las aceras y se han aprovechado estas obras para renovar también la antigua red de abastecimiento y saneamiento.

Las obras que comienzan ahora en San Celedonio y Vista Alegre incluyen la renovación del viejo colector de saneamiento, la colocación de uno nuevo de PVC y la sustitución de las acometidas de las viviendas.

Al mismo tiempo, se irá ejecutando la nueva canalización de abastecimiento, que será de fundición dúctil.

Durante las obras, se instalará una tubería provisional de polietileno que garantiza el abastecimiento hasta la conclusión de la conducción definitiva y minimiza el riesgo de cortes de agua por roturas en la tubería antigua.

Una vez renovados los servicios más importantes, se iniciarán las labores de ejecución de las estructuras de hormigón donde se instalarán las rampas mecánicas, que se prevé que lleguen en el mes de marzo, junto a las de Francisco de Quevedo.

Entonces se procederá a la instalación de las rampas y a la realización de las pruebas, con la previsión de que estén en servicio en torno al mes de mayo, tal como ha apuntado Quirós.

El proyecto de las rampas mecánicas que conectarán la plaza de los Remedios con General Dávila supone una inversión de algo más de dos millones de euros.

Se prevé la instalación de nueve rampas (cuatro en Francisco de Quevedo y cinco en Vista Alegre), que sumarán en conjunto 235 metros de elementos mecánicos y permitirán salvar los 61 metros de desnivel que separan el centro de la ciudad y General Dávila a través de estas calles.