Santander, 1 dic (EFE).- El sindicato CSI-F ha expresado hoy su rechazo a un cambio en el calendario de las oposiciones del profesorado de 2017, porque cree que perjudicaría a los aspirantes y al funcionamiento de los centros, y ha defendido la validez del sistema tradicional.

CSI-F considera que se deben respetar los plazos que se han establecido "desde hace años", es decir publicar la convocatoria en torno a febrero, el plazo de matrícula en marzo y las listas provisionales en abril o la primera semana de mayo para realizar las pruebas de julio.

A juicio de este sindicato, la Consejería de Educación deberá organizar, e incrementar si fuera necesario, los recursos para cumplir estos plazos "u otros similares" para que no se perjudique a los opositores en su tarea de preparar las pruebas y "menos" aumentando "la incertidumbre y el desasosiego con cuestiones administrativas que nos les deben afectar".

Además dice que tanto quienes superen el proceso de oposición, como quienes se incorporen a las listas de interinos deben iniciar su labor docente con la actividad ordinaria de los centros educativos, a partir del 1 de septiembre, "como tradicionalmente se viene haciendo".

Para CSI-F, las razones que esgrime Educación sobre los recursos necesarios o el excesivo trabajo no justifican que se modifiquen las condiciones de las oposiciones "a estas alturas", cuando los aspirantes ya las están preparando.

Cree que los cambios, además de "precipitados" no garantizan los resultados que espera la Consejería y que solo suponen "un alargamiento en el tiempo".

El sindicato considera que, además de a los opositores, perjudicarían el normal funcionamiento de los centros, por lo que pide un análisis y un debate "tranquilo y sosegado" y "más distancia en el tiempo" que permitan el consenso a la hora de plantear cambios como este.