Santander, 1 dic (EFE).- La Consejería de Medio Rural ha llevado a cabo, con la ayuda de quince mariscadores, la siembra de otras 350.000 unidades de almeja fina (Ruditapes decussatus) en la bahía de Santander, lo que complementa a la de almeja japonesa que se realizó hace un año en la misma zona.

Porque desde este departamento del Gobierno de Cantabria se recuerda, en nota de prensa, que esas dos especies son las que tradicionalmente se recogen en la bahía de Santander.

La Consejería prevé en los próximos meses, en función de la climatología y la disponibilidad de semilla, sembrar más almeja hasta llegar al millón de ejemplares, que se irán distribuyendo por diversos estuarios.

Técnicos de la Consejería realizaron un análisis previo del hábitat de cada una de estas especies, para la siembra en las zonas concretas donde pueden criarse, ya que se ha comprobado que ambas -a pesar de que la almeja japonesa no es originaria de Cantabria- pueden convivir en el mismo entorno.

También se ha tenido en cuenta para la siembra las preferencias del sector marisquero, por lo que se han elegido para la almeja fina los páramos de la zona de Pedreña, conocida como La Barquería, y otro espacio en Pontejos, ambos en el municipio de Marina de Cudeyo.

En Pedreña, se han sembrado 160.000 unidades de almeja fina, dispuestas en 13 parques de 20 metros cuadrados, y la densidad de la siembra ha sido de 600 individuos por metro cuadrado, lo que supone 12.000 ejemplares por parque.

En Pontejos, se han sembrado 200.000 unidades de esta especie de 10 a 15 milímetros de tamaño, en dos zonas, que se han cubierto por una malla protectora.

La Consejería explica que disponer de las dos especies de almeja va a permitir a los mariscadores "sacar un mayor rendimiento de los páramos", ya que la almeja japonesa tiene un crecimiento más rápido -aunque tenga menor valor gastronómico- y podrá recogerse antes de que salga la fina.

Sin embargo, este departamento recuerda que las zonas de siembra están vedadas mientras sigan usándose como parques guardería de la especie, y será cuando los estudios técnicos indiquen que la repoblación está surtiendo efecto, cuando se ordenará el marisqueo en ese espacio.