Santander, 13 ene (EFE).- La Audiencia de Cantabria ha condenado a tres años y medio a un interno del centro penitenciario de El Dueso que en junio de 2015, cuando volvía de un permiso, intentó meter casi 56 gramos de cocaína y 9 de cannabis, que llevaba dentro de su cuerpo, para venderlo en la cárcel.

En una sentencia, dictada el 29 de diciembre y que puede recurrirse, la sección 1 de la Audiencia condena, además, a J.A.M.N. por un delito contra la salud pública de sustancias que causan grave daño a pagar una multa de 3.207,58 euros y las costas procesales.

Los hechos se produjeron en junio de 2015, cuando J.A.M.N., que cumplía condena por un delito de robo en El Dueso, volvió de un permiso penitenciario y al ser cacheado por los funcionarios, en la entrada, le localizaron la cocaína y el cannabis, que llevaba dentro de una cápsula en el interior del ano.

La Audiencia rechaza el argumento del condenado de que llevaba la droga para consumo propio, ya que indica que ningún informe presentado por la defensa demuestra que consumiera sustancias estupefacientes y añade que "el único destino posible" de lo que llevaba en su cuerpo era "su distribución a terceras personas en el interior del centro penitenciario".

Tampoco admite la Audiencia que a J.A.M.N. se le aplique una atenuante de reparación del daño, porque explica el tribunal que solo cuando fue "inevitable" que los funcionarios le iban a localizar la droga, el hombre se derrumbó y contó dónde la llevaba.

La Audiencia no aplica a este hombre el tipo agravado que recoge el código penal para este delito, por el que la Fiscalía solicitaba seis años y un día de cárcel para él.

En su resolución, la Audiencia indica que hay que tener en cuenta que la droga no llegó a introducirse en el centro penitenciario, ya que se le localizó al condenado en el primer control que se le hizo.