Santander, 13 ene (EFE).- La consejera de Sanidad, María Luisa Real, ha reconocido hoy que su presupuesto está infrafinanciado y ha admitido que para cubrir el déficit habría que "hacer desaparecer" dos consejerías enteras, mientras que el PP ha advertido de que el dinero se agotará en julio y Podemos ha dicho que el panorama es "sumamente inquietante".

Real ha presentado hoy las cuentas de su departamento para 2017 en una comparecencia del Parlamento donde ha apostado por el "realismo" y por huir de la "demagogia", porque la infrafinanciación de la sanidad es un "problema histórico" del sistema nacional de salud que se produce en Cantabria en todos los ejercicios y que es común a todas las comunidades autónomas.

La consejera ha dicho que es "un clamor" en todas las comunidades autónomas que la financiación sanitaria debe ser "realista", acorde con el coste efectivo de los servicios, al tiempo que ha defendido que el déficit no puede ser un obstáculo para prestar un servicio de calidad, especialmente a quienes más lo necesitan.

"Por supuesto que quiero más presupuesto y que está infrafinanciado", ha afirmado Real después de escuchar las críticas a su presupuesto -de 824,9 millones (+2,38%)-, del PP y de Podemos, que han advertido de que el dinero es insuficiente y lleva a la sanidad pública a un panorama "sumamente inquietante".

La diputada del PP María José Sáenz de Buruaga, consejera de Sanidad en la pasada legislatura, ha acusado a Real de no haber sabido defender el presupuesto que la sanidad necesita y ha afirmado que lo "más grave" es que, una vez más, se vuelve "a las andadas", con unas cuentas tan irreales en los ingresos como insuficientes para hacer frente a la "escalada" de gastos derivada de una grave ineficiencia y del descontrol en la gestión y no de mejores y más prestaciones.

Según sus datos, el presupuesto sanitario de 2016 fue insuficiente en 120 millones, con lo que el de 2017, ya de por sí insuficiente, nace "gravemente lastrado por la deuda y se agotará en sus principales partidas de gasto en el mes de julio.

"Esta es la dramática realidad que ocultan hoy la consejera y su presupuesto", ha afirmado Sáenz de Buruaga, quien ha advertido de que este gobierno ha vuelto a retomar el camino del déficit y de la deuda, tras una legislatura en la que el PP puso el contador a cero.

Este presupuesto "socava gravísimamente la suficiencia financiera del sistema sanitario público y conduce directamente al agujero de la quiebra", ha añadido Sáenz de Buruaga, quien, además, ha alertado de la deuda que el Servicio Cántabro de Salud acumula ya con el Colegio de Farmacéuticos por la factura de medicamentos vía receta, de más de 35 millones.

La diputada ha opinado también que el presupuesto de personal suena a "tomadura de pelo" y es "ficticio e insuficiente" y ha dudado de que las infraestructuras sanitarias anunciadas se puedan acometer con un presupuesto "plagado de imposibles".

La portavoz de Podemos, Verónica Ordóñez, ha advertido de que el dinero consignado "va a suponer un serio obstáculo para que se preste una asistencia suficientemente segura y de calidad", porque se persevera en el error de consignar un presupuesto insuficiente.

Ordóñez ha opinado que el Gobierno está "agigantando" el agujero financiero de la sanidad y ha pedido a la consejera más transparencia y que rinda cuentas sobre la carencia de recursos y la verdadera situación económica de la sanidad.

Según esta diputada, el presupuesto es absolutamente insuficiente para cubrir los gastos del sistema sanitario público y abre un panorama "sumamente inquietante".

Ciudadanos ha defendido las mejoras introducidas en el proyecto a través del pacto con el Gobierno, mientras que el PSOE ha dicho que el presupuesto crece y permitirá prestar una atención de calidad a los ciudadanos y el PRC ha subrayado la apuesta del Ejecutivo por fortalecer la sanidad pública.