Santander, 14 ene (EFE).- La nieve caída en las últimas horas en Cantabria ha provocado el cierre de cuatro puertos de montaña en la red autonómica y obliga a circular con cadenas por otras 11 carreteras, entre ellas, la autovía A-67, entre Mataporquera y Pesquera en ambos sentidos.

En este tramo, entre los kilómetros del 117 al 158, está prohibida la circulación de autobuses y camiones, y los turismo solo lo pueden hacerlo con cadenas o neumáticos de invierno. Los vehículos pesados se están estacionando en el aparcamiento de Arenas de Iguña, según informa la Dirección General de Tráfico en su página web.

Además, las fuertes precipitaciones y la acumulación de granizo han obligado a intervenir a las máquinas, entre las 6.00 y las 9.00 horas de esta mañana, para limpiar la autovía A-8 a la altura de Cabezón de la Sal y Reocín.

Entre las principales incidencias ocurridas en Cantabria en las últimas horas destacan el rescate por parte de la Guardia Civil de los ocupantes de dos vehículos atascados por la nieve, uno en Horna de Ebro y otro en Fombellida, las dos localidades pertenecientes al municipio de Campoo de Enmedio, según ha informado el Gobierno regional.

Por su parte, en la red autonómica de carreteras están cerrados los puertos de Lunada (CA-643), La Sía (CA-665), Palombera (CA-280) y el acceso al Mirador de El Chivo (CA-916), mientras que no se puede circular por Estacas de Trueba debido a unas obras.

Es obligatorio, además, el uso de cadenas en el Alto del Bardal (CA-284), el Alto del Caracol (CA-264), Piedrasluengas (CA-281), La Matanela (CA-633).

Las cadenas también son necesarias en los tramos entre Hormiguera y Reocín de los Molinos (CA-744), de Pozazal a Polientes (CA-272), entre Reinosa y Brañavieja (CA-183) y Reinosa y Corconte (CA-171), de Matamorosa a Arija (CA-730) y de Los Carabeos a Montesclaros (CA-741), según detalla la página web del Gobierno de Cantabria.