Santander, 16 feb (EFE).- El Centro Tecnológico de Componentes (CTC) de Cantabria y el IK4 Tekniker de Eibar (Guipúzcoa) han firmado hoy en Santander un acuerdo a largo plazo, para colaborar en el desarrollo de investigaciones que se puedan aplicar posteriormente por parte de las empresas.

El primer fruto de este acuerdo es la participación de ambos centros en un proyecto a nivel nacional de 5 millones de euros para desarrollar tecnologías para superficies avanzadas en el mar, que cuenta con la implicación de 8 empresas y el Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que está a punto de firmarse.

"Es un primer proyecto, pero entiendo que va a haber muchos más", ha subrayado Alejandro Bengoa, director general de IK4 Tekniker, una idea repetida por la directora de Proyectos y Desarrollo de Negocio del CTC, Beatriz Sancristóbal, quien ha explicado que este acuerdo ratifica la colaboración que ya existía entre estos dos centros.

Tras la firma del convenio, Bengoa ha defendido la necesidad de establecer colaboraciones y ha destacado las sinergias que mantienen en las fases del desarrollo del conocimiento y de su transferencia a las empresas. "Porque todos no podemos estar especializados en todo", ha apostillado en un encuentro con periodistas.

IK4 Tekniker, con 36 años de vida, es un centro tecnológico ubicado en Eibar, que da empleo a unas 280 personas y que el año pasado facturó 24 millones de euros. Está dedicado a la investigación aplicada a la producción y a procesos especializados de fabricación.

Su ámbito de trabajo son la máquina-herramienta, la industria aeroespacial y aeronáutica y la energía, un sector, este último, en el que ha encontrado un "complementariedad técnica" en el CTC cántabro, han señalado los representantes de ambos centros.

"Buscamos una colaboración a largo plazo y hemos encontrado buen filing entre los técnicos de las dos organizaciones", ha valorado Bengoa, mientras que Sancristóbal ha resaltado que para el centro tecnológico cántabro supone "una oportunidad de seguir avanzando".

Para ello, además de ese proyecto sobre tecnología off-shore aplicada, entre otros ámbitos, a la producción energética en el mar, la responsable del CTC ha avanzado que los dos centros trabajan también en propuestas a nivel europeo, un reto que reconoce "complicado", pero que espera que fructifique.