Santoña, 20 mar (EFE).- La Guardia Civil ha detenido a un hombre vecino de Santoña, J.M.G.L. de 40 años, por intentar robar a ancianas solas en el municipio ganándose su confianza una vez que le abrían la puerta de su domicilio, como le ocurrió a una mujer de 77 años, a la que, tras agredir, le sustrajo dinero y joyas.

Según indica el Instituto Armado en un comunicado, este hecho se produjo hace un mes y la mujer fue encontrada en el suelo ensangrentada, por lo que fue trasladada al hospital de Laredo y, posteriormente, derivada al hospital de Valdecilla, donde continua ingresada con lesiones graves.

Aunque en un principio se pensó que las lesiones se produjeron por una caída fortuita, la Guardia Civil confirmó que la mujer fue asaltada ante el hallazgo de un reloj en el domicilio que no era suyo, junto a la desaparición de dinero, una cadena de oro y una medalla.

Tras averiguar que las joyas se vendieron en un establecimiento de Santander y gracias a otros datos obtenidos durante la investigación, la Guardia Civil detuvo el viernes, 17 de marzo, al presunto autor de los hechos y a la persona que vendió las joyas robadas de la vivienda en la capital cántabra, otro hombre de 41 años también residente en Santoña.

La Policía Judicial de Santoña explica que el hombre, tras llamar a la vivienda de la víctima, se dirigió a ella por su nombre para ganarse la confianza de la mujer, quien fue agredida cuando le abrió la puerta pensando que se trataba de una persona conocida.

La gravedad de este hecho ha causado alarma entre la población mayor de Santoña. De hecho, la Guardia Civil ha constatado que el hombre intentó actuar de la misma manera pero sin éxito, porque no fue abierto por los ancianos cuando se llamó a sus domicilios.

Por ello, la Guardia Civil recuerda a personas de la tercera edad que verifiquen la identidad de quien intente acceder a su domicilio, a través de la mirilla de la puerta o realizando preguntas.

Y que desconfíen también si reciben llamadas a través del interfono del edificio, porque su apertura pone en riesgo su seguridad y del resto de vecinos.

Finalmente, ante sospechas de personas que puedan intentar ganarse la confianza o entrar en edificios sin motivo, se debe llamar a la Guardia Civil de forma inmediata para que se realicen las comprobaciones oportunas.