Santa María de Cayón, 21 mar (EFE).- La fábrica de Nestlé en La Penilla (Santa María de Cayón) ha reducido en un 80 por ciento el consumo de agua por tonelada de producto fabricado entre 2010 y 2016 y ha sido la planta que mayor descenso ha registrado en los últimos siete años de las diez que tiene la firma en España.

Detrás de la factoría de La Penilla se han situado las de Pontecesures (Pontevedra), con una reducción del 47,4 por ciento, y la de Girona, con un descenso en el consumo de agua en los procesos de producción del 44,2 por ciento, según ha dado hoy a conocer la empresa.

En todos sus centros de producción ha conseguido reducir un 59,4 por ciento el consumo de agua, tras invertir casi 19 millones de euros en gestión medioambiental y adoptar diferentes medidas en sus centros como la instalación de un sistema cerrado de refrigeración, acciones preventivas de mantenimiento y programas de formación.

En un comunicado, Nestlé, que considera la gestión de los recursos hídricos como una de sus prioridades medioambientales más importantes, ha destacado entre los objetivos de su política de sostenibilidad optimizar y minimizar el consumo de recursos naturales en todas las operaciones de la cadena de valor de la compañía.

Así, a través de las medidas adoptadas y de la inversión realizada, la firma ha conseguido pasar de un consumo de 11,02 metros cúbicos por tonelada de producto al inicio de la actual década a cerrar 2016 con 4,5 metros cúbicos.

Esta reducción en el consumo ha permitido generar un ahorro de casi 5 millones de metros cúbicos de agua, cantidad que equivale a 1.870 piscinas olímpicas o representa el consumo anual de una ciudad de 1.350.000 habitantes.

Entre otras medidas, Nestlé ha desarrollado acciones preventivas de mantenimiento en sus instalaciones para evitar fugas y derrames y ha llevado a cabo programas de sensibilización y formación en las fábricas.

En 2016, por ejemplo, cerca de 1.800 trabajadores participaron en acciones de formación relacionadas con temas ambientales, una actividad a la que se dedicaron más de 1.900 horas.

Asimismo, una de las medidas adoptadas ha sido la implantación de circuitos cerrados con torres de refrigeración que sustituyen a los de refrigeración de un solo paso en algunos de sus centros de producción.

Estos sistemas, que son más eficaces, posibilitan que el agua que se capta del río se incorpore a un circuito cerrado que, mediante aerorefrigeradores, permite utilizarla de manera constante.

Nestlé instaló en la fábrica de La Penilla este sistema en 2011, lo que ha supuesto desde entonces una reducción en el consumo de agua de más de 4 millones de metros cúbicos, pasando de los más de 5,3 millones de metros cúbicos consumidos en 2011 a 1,3 en 2016.

La empresa tiene más de 150 años de historia, está presente en 189 países e instaló su primera fábrica en España en 1905, la de La Penilla de Cayón.

En 2016 tuvo una facturación de 2.098 millones de euros y una plantilla media de 4.950 personas.