Astillero, 20 abr (EFE).- La Fundación Naturaleza y Hombre (FNYH) ha organizado un taller que, bajo el título "Jardines ecológicos: combate las plantas invasoras desde tu jardín", se va a desarrollar en varios municipios cántabros con el objetivo de enseñar a sus participantes a crear jardines autóctonos.

Según ha informado la fundación en una nota de prensa, esta actividad gratuita ya se ha realizado en las localidades de Rubayo (Marina de Cudeyo) y Somo (Ribamontán al Mar) y en ella los asistentes aprenden a identificar la flora invasora así como a diseñar su propio jardín con plantas autóctonas.

Está previsto llevar a cabo este taller en Omoño (27 y 28 de abril), en Liérganes (11 y 12 de mayo) y en Ramales de la Victoria (17 y 18 de mayo) y es una iniciativa que forma parte del proyecto Life+ "Conservación de la biodiversidad en el río Miera".

Este proyecto pretende formar y concienciar sobre la aparición de especies invasoras, como el plumero, la chilca, la uña de gato, la mimosa o el bambú japonés, que son las principales causantes de la pérdida de biodiversidad y que suelen ser introducidas habitualmente a través de la jardinería.

Para luchar contra ellas, la FNYH anima a plantar vegetación autóctona, que, según la coordinadora de Educación Ambiental de la entidad, Laura Dorado, "también es muy atractiva y riquísima" y sobre la que ha elaborado una lista de alrededor de 70 especies que se pueden utilizar en la jardinería ecológica.

En los talleres se habla también de hortifloricultura, en las cuatro horas de duración que tienen, repartidas en dos días, hay parte teórica y práctica y para participar tienen preferencia los habitantes de los municipios en los que se imparten.

La fundación ha recordado que el proyecto europeo Life+ "Conservación de la biodiversidad en el río Miera" quiere concienciar a la población sobre los valores ecológicos del territorio en que residen, implicándola en su preservación.

Y en él colabora el Gobierno de Cantabria, a través de la Dirección General de Medio Ambiente y de la empresa pública MARE, y cuenta, además, con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, dependiente del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.