Santander, 21 abr (EFE).- El Juzgado Togado Militar Central número 1 ha archivado la denuncia presentada por una cabo contra el coronel de la Guardia Civil en Cantabria, Luis Antonio del Castillo, al que acusaba de haberla obligado a ponerse un chaleco antibalas que no estaba adaptado para mujeres.

La Unión de Oficiales de la Guardia Civil (UO) ha dado a conocer hoy, en rueda de prensa, este auto en el que, tras escuchar a los testigos, se considera probado que el 5 de octubre de 2016, durante un ejercicio de tiro, se eximió a esta cabo, que había alegado que el suyo no estaba adaptado, y a otras dos agentes de usar el chaleco antibalas "para que estuvieran más cómodas".

Después del ejercicio, que se desarrolló sin incidentes, los instructores decidieron, tras informar al coronel que dio su visto bueno, instruir a todos los agentes que habían participado sobre la forma correcta de colocarse esta prenda, al haber observado "graves deficiencias" en cómo lo hacían algunos hombres.

Según el auto, que puede ser recurrido, durante esta instrucción, el teniente al mando ajustó los chalecos a las tres mujeres para que se adaptaran "en lo posible a la anatomía", mientras que la cabo "desde el primer momento" manifestó que "no entendía por qué se les estaba obligando a colocarse los mismos".

El Juzgado explica que según avanzaba esta sesión formativa la cabo "fue alterándose progresivamente y mostrándose indignada porque no hubiese chalecos femeninos" y considera que el coronel se comportó de forma "extraordinariamente correcta e incluso, como señala algún testigo, de modo paternalista".

Sin embargo, señala que la cabo que "en un primer momento se mostró simplemente indignada, pasó a ser irrespetuosa, dirigiéndose a el coronel, según han señalado dos testigos, entre ellos una de las agentes, en los siguientes términos: "y usted mi coronel, si a usted le pusieran un tanga, usted ¿se sentiría cómodo?".

Además, detalla que las otras dos guardias civiles declararon que "no se sintieron en ningún momento acosadas ni sintieron ningún tipo de discriminación por ser mujer".

Tras estas consideraciones y las pruebas practicadas, el Juzgado Togado Militar Central número 1 afirma con "rotundidad" que el proceder del coronel "no solo no es constitutivo de ilícito penal alguno, sino que fue del todo punto correcto, dispensando a sus subordinadas un trato exquisito" y decreta el archivo de la denuncia.

Lo que sí que aprecia el Juzgado es una "falta grave" de la cabo por su forma de dirigirse a un superior, lo que podría llevar aparejado sanciones económicas o la pérdida de destino, según han explicado hoy en rueda de prensa Miguel Soldán Lema y José María Martínez Valdés, representantes de la Unión de Oficiales.

Soldán Lema, coordinador de Relaciones Institucionales de esta asociación, ha opinado que la denuncia responde a un intento de "desprestigiar y desacreditar" al coronel "falseando" unos hechos que "únicamente ocurrieron así en la mente" de la cabo.

Martínez Valdés, delegado regional de la UO y testigo de los hechos, ha explicado además que los chalecos que se usaron eran externos y ha aclarado que no existe una prenda de ese tipo en la Guardia Civil adaptada para mujeres.