Santander, 21 abr (EFE).- Cantabria se prepara para celebrar el Año Jubilar Lebaniego, que comenzará este domingo con la apertura de la Puerta del Perdón del Monasterio de Santo Toribio, enclave donde se guarda desde hace once siglos la reliquia venerada como el mayor fragmento conservado de la Cruz de Cristo: el Lignum Crucis.

Miles de personas acudirán al Monasterio de Santo Toribio de Liébana para asistir a esa apertura de la Puerta del Perdón, "símbolo visible" del inicio de este Año Santo, que atraerá en los próximos doce meses a decenas de miles de peregrinos en busca de la Indulgencia Plenaria que concede la Iglesia a los fieles que cumplen una serie de requisitos.

Diez minutos antes del mediodía, está previsto de todos los templos de la región repiquen las campanas, en señal de júbilo por el comienzo del Año Jubilar; y a las 12.00 horas comenzará la procesión hacia la Puerta del Perdón del monasterio, que es uno de los cinco lugares santos del mundo con Roma, Jerusalén, Santiago de Compostela y Caravaca de la Cruz (Murcia).

El vicario general de Santander, Sergio Llata, ha dado a conocer, acompañado por el guardián del monasterio, Juan Manuel Núñez, cómo se desarrollará el acto de apertura de la Puerta del Perdón, que presidirán el cardenal y arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, y el obispo de Santander, Manuel Sánchez Monge.

Tras la lectura de la Bula del Papa concediendo el Jubileo en Santo Toribio, y del saludo que ha enviado el Papa Francisco, se elevará una oración ante la Puerta del Perdón.

Después, Carlos Osoro golpeará tres veces simbólicamente la puerta con un martillo, para que ésta se abra.

A continuación atravesarán la Puerta del Perdón en procesión, además de Osoro y Sánchez Monge, otras autoridades eclesiásticas como el cardenal Ricardo Blázquez (presidente de la Conferencia Episcopal Española); los arzobispos de Oviedo y Zaragoza, Jesús Sanz y Vicente Jiménez; y los obispos de Astorga, Palencia y León, Juan Antonio Menéndez, Manuel Herrero y Julián López, respectivamente.

Así como vicarios generales de Santander, Oviedo, y Astorga; el Consejo Episcopal de Gobierno de la diócesis de Santander y el Arcipreste y sacerdotes de Liébana.

En el interior del templo, que tiene un aforo para 170 personas sentadas y unas 350 de pié, también estarán autoridades civiles encabezadas por el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, la vicepresidenta, Eva Díaz Tezanos, y el delegado del Gobierno, Samuel Ruiz.

Se oficiará una misa en la que la Reliquia de la Santa Cruz estará sobre él altar y que coincide con la celebración del segundo domingo de Pascua de Resurrección, día de la Divina Misericordia, según ha señalado el vicario general.

La ceremonia estará acompañada del canto litúrgico del Coro Filarmónico del Vaticano y, tras la misa, una vez finalizada la adoración de la Cruz, con el beso al Lignum Crucis, el grupo de danzas Virgen de las Nieves de Tanos ofrecerá una muestra de bailes populares en la plaza.

El vicario general ha explicado que aquellas personas que no puedan acceder al templo o al claustro, que "tiene bastante capacidad" y en el que habilitarán decenas de pantallas, podrán seguir la ceremonia en una pantalla gigante que se instalará en el exterior del Monasterio.

Y ha informado de que ante la masiva asistencia de visitantes que se espera para esa jornada, el Obispado ha puesto en marcha un dispositivo de seguridad privada, que cuenta con 34 personas entre coordinadores, vigilantes y auxiliares; así como de 25 voluntarios para la acogida de peregrinos y resto de asistentes.

También ha recordado que para el buen funcionamiento y coordinación de llegada al Monasterio habrá autobuses lanzadera desde Potes (8.00 a 15.00 horas), porque el trafico estará restringido desde las ocho de la mañana a las seis de la tarde.

Llata ha recomendado que, dado que "la gracia" de la indulgencia se puede obtener durante 365 días, y no únicamente el día de la apertura, clausura o solemnidades, las personas que tengan movilidad reducida, o por edad puedan verse debilitadas ante las aglomeraciones de gente, deberían acudir otro día a lo largo del Año Santo Lebaniego.

También ha explicado que para la indulgencia plenaria, que sólo se puede obtener una vez al día, es necesario que "el fiel tenga la disposición interior de un desapego total del pecado, incluso venial; se confiese sacramentalmente de sus pecados; reciba la sagrada Eucaristía; y ore por las intenciones del Papa".