Torrelavega, 19 may (EFE).- La ermita de Santa Justa, ubicada en la costa de Ubiarco (Santillana del Mar) y que data del siglo XVI, se reabrirá al público el 5 de junio coincidiendo con la fiesta de la localidad, tras concluir las obras de rehabilitación ejecutadas después de llevar varios años el templo cerrado.

Por ello, el alcalde pedáneo de Ubiarco, el regionalista Rufino Antón, ha mostrado su satisfacción por la conclusión de las obras de rehabilitación y ha invitado al consejero de Educación, Cultura y Deporte, Ramón Ruiz, su "implicación" en la mejora del templo, ya que las obras han sido ejecutadas por su departamento.

En un comunicado, Rufino Antón detalla que espera la asistencia del consejero a los actos de celebración de Santa Justa el próximo 5 de junio, ya que después de varios años de no poder entrar en su interior, este año se volverá a celebrar misa en su interior.

Recuerda que la Consejería de Educación, Cultura y Deporte se puso a disposición de la Junta Vecinal "en cuanto supo del peligro de derrumbe" de la ermita como consecuencia de los desperfectos que sufrió por el temporal de 2014.

También detalla que, tanto la pedanía como los ediles regionalistas en el Ayuntamiento de Santillana del Mar, mostraron su preocupación por el estado en que se encontraba la ermita, por lo que demandaron, desde un principio, su arreglo.

Prueba de ello, es que los regionalistas presentaron en el Ayuntamiento una moción en septiembre de 2015 demandando su rehabilitación.

Por el contrario, lamenta la "falta de interés" del alcalde de Santillana del Mar, el socialista Isidoro Rábago, ya que, a su juicio, "no ha colaborado" tal como debía, ya que el Ayuntamiento es "el primer responsable" del mantenimiento de la ermita.

Así mismo, dice echar de menos la cooperación del Obispado de Santander que, a su juicio, "se ha desatendido" de la ermita.

La ermita de Santa Justa, que data del siglo XVI, está catalogada como edificio a conservar en el Plan General de Ordenación Urbana, desde 2004, y está declarada Bien de Interés Cultural y de Interés Local, con la categoría de inmueble, desde 2010.

Para Rufino Antón, además del valor cultural y de catalogación, la ermita se encuentra "en un enclave que la hace única", sin olvidar el "profundo significado sentimental" que tiene para los vecinos de Ubiarco y de Santillana.