Santander, 20 may (EFE).- Cantabria es la única comunidad que ha registrado un descenso interanual, aunque ligero, en la contratación indefinida en el primer cuatrimestre del año y la quinta en la que más han aumentado los contratos temporales, casi un 11 por ciento, según un informe de UGT.

La región ha superado en los cuatro primeros meses de 2017 por segunda vez la temporalidad del 92 por ciento, como ya sucedió en 2015, en tanto que la tasa nacional se sitúa en el 90,17, advierte el sindicato.

El informe de UGT, que ha sido elaborado por su Secretaría de Empleo a partir de las estadísticas del Servicio Público de Empleo Estatal, recoge que los contratos temporales aumentaron un 10,92 por ciento respecto al primer cuatrimestre de 2016, con 6.548 más.

Solo cuatro comunidades, Islas Baleares (15,12), Murcia (15,03 %), Andalucía (13,37 %) y Aragón (12,83 %) superan a Cantabria en el repunte de la contratación temporal

El número de contratos indefinidos descendió ligeramente, un 0,11 por ciento, con 6 menos mientras que en el conjunto de España subió un 12.

Fue la única comunidad en la que bajaron, al pasar de 5.372 en los primeros cuatro meses de 2016 a 5.366.

Según UGT, este estancamiento de la contratación indefinida responde a un descenso de más de un 5 por ciento de la femenina (133 contratos indefinidos menos), que en el resto del país se incrementó más de un 10 por ciento y sólo bajó en Cantabria y Extremadura.

Cantabria acumuló de enero a abril una tasa de temporalidad contractual de un 92,53 % (66.501 contratos temporales de un total de 71.867), la más alta registrada hasta ahora en este período junto con la de 2015 (92,65%), cuando por primera vez se superó el máximo histórico del 92 por ciento en estas fechas desde que en 2002 se difunden estadísticas oficiales de contratación por comunidades autónomas.

En el caso de las mujeres, la tasa de temporalidad acumulada en el primer cuatrimestre supera por primera vez la barrera máxima del 93 por ciento, un 93,03 (33.006 contratos temporales de un total de 35.480).

El secretario de Empleo de UGT en Cantabria, Julio Ibáñez, señala que "por desgracia" el inicio de 2017 mantiene la misma tendencia de los últimos años en la contratación.

Así, destaca que "crecen y más que nunca los eventuales y sobre todo los más precarios, los de menor duración y los de jornada parcial; hasta el extremo de que sólo un 37 % de ellos duran más de tres meses o son de tiempo indeterminado".

"Hay casi tantos contratos de trabajo de menos de cinco días como de los de mayor duración a partir de los tres meses, lo que no había sucedido hasta ahora en la región desde que tenemos estadísticas oficiales", lamenta.

Y recuerda que hasta 2010 los contratos temporales de al menos tres meses representaban casi el 60 por ciento de toda la contratación eventual.

De los 66.501 contratos de trabajo temporales acumulados entre enero y abril en Cantabria, un 35 % (23.247) son de menos de cinco días de duración, casi un 13 (8.600) de 5 a 15 días, un 6 (4.020) de 16 a 30 días y un 8,5 por ciento (5.653) no superan los tres meses de vigencia.

"Los contratos son cada vez más eventuales en su vigencia y en su jornada laboral", dice el secretario de Empleo antes de explicar que ya casi un 38 % son a jornada parcial.

El informe recoge además que estos contratos se incrementan un 13 por ciento en comparación al mismo período de 2016, con 2.755 más.

Entre enero y abril ha habido un total 29.455 personas contratadas en Cantabria, lo que implica que cada uno de ellos firma una media de 2,06 contratos, 2,26 en el caso de los temporales.

Estos datos son similares a los de 2016 (2,07 y 2,29), que al final del año registró, también por primera vez en la región, una rotación superior a 3 contratos por persona.

En opinión del responsable regional de Empleo de UGT, las estadísticas "hablan por sí solas del incremento incesante de la contratación temporal y más precaria".

Una contratación, dice, que "no es precisamente atractiva" para el trabajador ni evita que Cantabria esté perdiendo población activa o que 4.700 cántabros de entre 25 y 45 años hayan emigrado en el último año para buscarse la vida en otra parte, según la Encuesta de Población Activa (EPA) del primer trimestre de 2017.

Cantabria registraba en ese periodo 273.600 activos, según la EPA, el menor número en este trimestre desde 2006, cuando había 266.400, justo antes de la crisis económica de finales de 2007, que en la región comenzó a mostrar sus efectos en el último cuatrimestre del año siguiente.

"Se quiera o no, una contratación tan temporal y precaria tiene efectos devastadores en muchas otras cuestiones laborales y sociales porque está directamente relacionada con menos salarios, peores condiciones de trabajo, menores cuantías de cotización a la Seguridad Social con su repercusión en pensiones y prestaciones o una mayor accidentalidad laboral", advierte el secretario de Empleo de UGT en Cantabria.

Destaca además que no es causal que "el incesante aumento de la contratación muy temporal y precaria en los últimos años" coincida con los menores porcentajes registrados hasta ahora en Cantabria en prestaciones contributivas por desempleo (sólo un 20,9% de los desempleados), las mayores tasas de desempleados sin prestación a (53,24 %) y una siniestralidad laboral que se está incrementando "a los mayores niveles de los últimos cinco años".

"Nuestra región no puede seguir por esta senda con todo lo que implica una contratación o un empleo tan efímero y precario en las cotizaciones a la Seguridad Social, el mantenimiento del propio sistema público de pensiones o que, simplemente, un trabajador pueda acceder a una prestación por desempleo contributiva mínimamente digna ahora inalcanzable para muchos", concluye.