Torrelavega, 20 may (EFE).- La Asociación de Damnificados por la Finca de la Sociedad Puente San Miguel ha denunciado la autorización concedida por la Consejería de Cultura para desmontar el escudo de armas labrado en piedra situado en fachada de una casona construida en 1635, considera la más antigua del municipio de Reocín.

La edificación es la Casa Gándara o casa solariega de los Pérez Bustamante en Puente San Miguel, no cuenta con ningún tipo de protección de las establecidas en la Ley de Patrimonio Cultural de Cantabria, pero sí se encuentra dentro del Catálogo Monumental de Cantabria correspondiente a los Valles del Saja y Besaya.

El presidente de la Asociación, Juan Carlos Iglesias Sampedro, ha explicado a Efe que el propietario de la casa es una de las sociedades que gestiona el patrimonio de la familia Botín en el municipio, que en febrero pidió licencia de obra menor para retirar el escudo y trasladarlo a otro lugar, ante el mal estado de conservación del inmueble.

Un informe técnico aportado por la propiedad para justificar su petición de licencia de obra menor y el traslado por el mal estado de conservación del inmueble recoge que el escudo "es realmente la única pieza catalogada y protegida, por su interés cultural, de la construcción".

La casona se encuentra desocupada desde su adquisición en 1988 y, según el informe técnico, presenta "un estado de inseguridad generalizado", con grietas en los muros de piedra que hacen temer un posible derrumbe, además de presentar problemas de goteras y humedades procedentes de la cubierta, con zonas desprendidas en el forjado bajo cubierta".

La asociación pidió en mayo de 2016 a la Consejería la incoación de un expediente para "proteger adecuadamente" lo que considera un "vestigio de patrimonio vernáculo" que, según se hacía constar, "en la actualidad corre serio peligro de desaparición dado su lamentable estado de abandono, unido a la falta de un adecuado mantenimiento".

Juan Carlos Iglesias Sampedro ha denunciado que esta petición "nunca fue respondida" por la Consejería, hasta que la asociación pudo conocer la autorización del traslado del escudo por una documentación incluida en la petición que la propiedad de la casona presentó en el Ayuntamiento para obtener la licencia.

El presidente de la asociación ha insistido en su denuncia inicial de que si la construcción "no se encuentra debidamente catalogada y o protegida "no puede ser si no fruto de la dejadez de funciones por parte de las correspondientes administraciones competentes en materia cultural".

La casona es una construcción de muros de carga, de sillería de piedra en la fachada principal y de mampostería y ladrillo macizo en el resto, con madera en los forjados y bajo cubierta sobre la que descansa un tejado a cuatro aguas.

El deterioro de la edificación es tal que, ante la inseguridad de los elementos constructivos y el peligro de desprendimiento hacia la vía pública, el Ayuntamiento de Reocín exigió a la propiedad la instalación de una valla de protección en la fachada principal y cartelería advirtiendo de ese peligro.

Además, ha reclamado en varios informes de los técnicos municipales que se lleven a cabo las obras necesarias para reparar los elementos deteriorados.