Santander, 19 jun (EFE).- Cruz Roja tiene previsto aumentar, con una veintena de plazas, en los próximos meses su red de acogida de refugiados en Cantabria para dar respuesta a una demanda que va en aumento: de una solicitud de asilo a la semana se ha pasado a una media de cuatro en tres años.

En lo que va de 2017 Cruz Roja ha atendido a 61 solicitantes de protección y tiene cubiertas las 76 plazas de acogida con las que cuenta, repartidas entre el Centro de Refugiados de Torrelavega (57) y los pisos cedidos por los ayuntamientos de Santander (10) y Piélagos (5) y por el Gobierno de Cantabria (4).

Con motivo del Día Mundial del Refugiado, que se celebra mañana, 20 de junio, la organización ha puesto en marcha una campaña que, más allá de las cifras, pone cara y voz a quienes se ven obligados a dejar atrás sus hogares.

Sensibilizar a la población y recordar que cualquiera puede encontrarse, de la noche a la mañana, en su misma situación es, según el presidente de Cruz Roja en Cantabria, Javier Fernández Dosantos, el objetivo de "La maleta la que más pesa", la campaña que viajará durante todo este verano por las agrupaciones de la organización en la comunidad autónoma y que arranca en la sede de Santander.

Dentro de la maleta están los testimonios de siete refugiados en Cantabria que cuentan su experiencia, como el sirio Ahmad Zin y la colombiana Lorena Boshell, que han acompañado a los responsables de Cruz Roja en la presentación de la campaña.

"La maleta que más pesa" sale ahora al encuentro de los ciudadanos aunque desde hace unos meses los testimonios pueden verse en internet (lamaletaquemaspesa.com), donde se puede acceder a información sobre las personas migrantes o los falsos mitos sobre los flujos migratorios.

Más de 5.200 personas han muerto este año en su viaje hacia un mundo mejor, escapando de situaciones de conflicto o de extrema pobreza, la mayoría en el Mediterráneo pero también en Centroamérica, el Sahara y el norte de África, ha recordado Fernández Dosantos.

En el mundo hay más de 244 millones de personas que han emigrado de sus países de origen (31 millones niños) y de ellas, 65,3 son refugiados o desplazados.

Venezuela, Colombia -por la violencia de las maras- Ucrania y Siria son las nacionalidades mayoritarias entre los refugiados que está atendiendo Cruz Roja en Cantabria, más de 300 personas en el último año.

Aunque su número en la región no es muy elevado comparado con otras autonomías su crecimiento ha sido exponencial en los 20 años que lleva abierto el Centro de Acogida de Refugiados de Torrelavega, según ha explicado la responsable del área de refugiados de Cruz Roja en Cantabria, Sandra García Liaño. Los primeros que llegaron, en 1999, huían del conflicto albano kosovar.

La organización les proporciona acogida temporal durante un periodo de seis meses, en los que, además de manutención y alojamiento, reciben clases de español si las necesitan, ayuda con las trámites administrativos y talleres de integración.

Una vez transcurrido ese periodo, abandonan los centros y acceden al servicio de intervención social, que incluye ayuda para la búsqueda de vivienda, acompañamientos para facilitar su integración y gestión de las ayudas que proporciona el Ministerio de Empleo.

También Cruz Roja cuenta en Cantabria con servicios de atención psicológica y asistencia legal.

En la presentación de la campaña ha participado la voluntaria Mercedes Hernando, que en 2016, en el pico de la crisis, estuvo trabajando en dos campos de refugiados de Grecia.

Durante treinta días esta enfermera estuvo prestando atención de emergencia a los refugiados. Hoy ha recordado la situación dramática de los campamentos, a los que llegaban hasta 900 personas diarias enfermas, con golpes de calor y problemas emocionales.