Santander, 19 jun (EFE).- El pleno del Parlamento de Cantabria ha rechazado hoy, con los votos en contra de PRC, PSOE y Podemos, y la abstención del Ciudadanos, una moción del PP para instar al Gobierno regional a dejar sin efecto el nuevo calendario escolar y a que se apruebe uno que respete las vacaciones de Semana Santa.

La diputada popular Mercedes Toribio ha acusado al Ejecutivo de "crear problemas donde no los había" con un nuevo calendario que considera "bueno" para los profesores, pero que, según ha criticado, "deja de lado" a las familias e "incumple" los acuerdos que el consejero de Educación, Ramón Ruiz, tenía con ellas.

Toribio ha subrayado que la prioridad en el calendario escolar tiene que ser la "pedagógica" y ha reprochado a la Consejería que con el actual "no piensa en los alumnos" y "no respeta" los acuerdos del Consejo Escolar que instaban a alcanzar un acuerdo con toda la comunidad educativa.

La parlamentaria popular se ha preguntado además por qué, si "tan bueno" es este nuevo calendario escolar dividido en bimestres y que elimina las tradicionales vacaciones de Semana Santa, "ninguna otra comunidad lo ha implantado todavía".

El regionalista José Miguel Fernández Viadero ha recordado que el Consejo Escolar aboga por un calendario bimestral y ha trasladado el apoyo de su partido al calendario escolar implantado en el curso pasado, porque, según ha defendido, "está basado en criterios pedagógicos".

Fernández Viadero ha alegado, además, que las vacaciones de Semana Santa "generaban un largo último trimestre que favorecía el cansancio de los alumnos" y ha rechazado un calendario pensado solo para la conciliación.

"No podemos hacer un calendario basado en la conciliación", ha argumentado el diputado del PRC, quien ha destacado las actividades infantiles puestas en marcha por los ayuntamientos, en colaboración con la Consejería de Educación, para los periodos de vacaciones escolares.

El socialista Víctor Casal ha reprochado a la diputada del PP que "no le importan ni la conciliación o los motivos pedagógicos" para su iniciativa, que, a su juicio, responde a "su ideología y a sus creencias religiosas", mientras que ha defendido la visión del PSOE de una "educación integradora con derecho al descanso" para los alumnos.

"Propone que las aulas sean un depósito de niños", ha opinado Casal, quien cree que esa es la forma en la que los populares "entienden" la conciliación, lo que ha comparado con el nuevo calendario escolar de Cantabria que ha valorado como un "modelo" para otras comunidades autónomas.

La portavoz de Podemos, Verónica Ordóñez, ha trasladado el rechazo de su formación política a una calendario basado en principios religioso y ha apostado por una educación "laica y no católica".

Ordónez ha asegurado, además, que el nuevo calendario escolar tiene una "mayor base racional" que el tradicional, aunque ha instado a la Consejería a cumplir sus acuerdos con las familias y a poner en marcha "verdaderos planes de conciliación".

El portavoz de Ciudadanos, Rubén Gómez, ha lamentado que "lo último que haya buscado" el consejero sea el consenso para este calendario, del que "se han quejado familias y profesores", con los alumnos "como paganos".

Y, aunque ha asegurado que el calendario anterior "no era el ideal", ha opinado que el nuevo "tampoco es el más adecuado" al plantear "problemas de conciliación", por lo que ha abogado por un acuerdo "duradero" de toda la comunidad educativa para elaborar uno "que no dependa del sesgo político del consejero del momento", para justificar su abstención a esta iniciativa.

Mercedes Toribio ha replicado a los grupos que su partido no se opone a las innovaciones en materia educativa, aunque ha incidido en sus críticas a la forma "autoritaria" en la que se ha aprobado este calendario y ha asegurado que "no hay ningún estudio" que avale el criterio pedagógico para eliminar las vacaciones de Semana Santa.

"Si se realizan estudios científicos estaríamos de acuerdo con un nuevo calendario, aunque eso llevase a cambios en las fechas", ha afirmado la diputada popular, quien ha advertido de que ahora las "más perjudicadas" van a ser las familias con menos recursos, por las dificultades que tendrán para atender a sus hijos en los periodos de vacaciones.

En materia de Educación, el pleno del Parlamento de Cantabria ha aprobado además, por unanimidad, una moción de Podemos, enmendada por el PSOE, para instar al Gobierno de Cantabria a elaborar un nuevo acuerdo marco con los centros escolares públicos que regule las condiciones de los servicios de comedor.

Entre otras medidas, en esta iniciativa se pide que ese nuevo acuerdo incluya la necesidad de que las empresas adjudicatarios de esos comedores acrediten el origen de sus productos exigiendo que el 60 por ciento respondan a criterios de proximidad, con el compromiso de aumentar paulatinamente este porcentaje.

También se reclama que se establezcan como criterios para esas adjudicaciones el uso de productos ecológicos o de producción sostenible y la presentación de un plan para el no despilfarro de alimentos y de gestión de residuos, así como la contratación de personas en situación de exclusión social.