Santander, 17 jul (EFE).- El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha afirmado que el final del concierto que ofreció el sábado el cantante Enrique Iglesias en los campos del Sport de El Sardinero "dejó mucho que desear" y fue "lamentable".

Revilla ha respondido así, a preguntas de los periodistas sobre lo ocurrido en este único concierto en España de la gira de Enrique Iglesias que concluyó con prácticamente todo el estadio pitando al cantante y gritos de "fuera, fuera", al abandonar el escenario sin despedirse y sin un sólo bis.

El presidente cántabro ha opinado que Enrique Iglesias "tendrá que meditar" si quiere seguir teniendo "actuaciones de este tipo" en las que "deja con mal sabor de boca a sus fans".

"Como cantante debería ser más generoso con su público y, sobre todo, despedirse de otra manera", ha enfatizado Revilla, quien ha explicado que él se quedó en el estadio "a oír todo el abucheo" que se le dedicó al cantante español, después de haber cantado "diez o doce canciones", lo que a Revilla le parece "muy poco".

Esto, unido a su intempestiva marcha, hace que para Revilla sea "lógico que la gente se enfade".

Aunque Revilla reconoce que la música de Enrique Iglesias no es la suya, porque sus preferencias se orientan más hacia las rancheras o los boleros, el presidente cántabro ha afirmado que este cantante "de voz no va muy sobrado", pero que sí tiene un "buen espectáculo de luces y de músicos".

Revilla ha opinado que si se compara esta actuación con el concierto que ofreció en el mismo lugar Bruce Springsteen en 2006 se ven "dos maneras diferentes de entender el trato con el público".

En este sentido, Revilla ha recordado que el cantante estadounidense "cantó dos horas y media y cuando la gente le pidió repeticiones estuvo una hora más".

No obstante, Revilla ha destacado que la actuación de Enrique Iglesias "sí ha sido una noticia", e "independientemente de que el concierto no haya gustado a una parte importante del público", ha cumplido con el objetivo de promocionar el Año Jubilar Lebaniego.