Santander, 1 ago (EFE).- El portavoz del PP de Cantabria, Íñigo Fernández, ha subrayado que el cambio en la dirección del PP de Cantabria es "irreversible" y "no tiene vuelta atrás" y ha criticado la "cobardía" de los firmantes y promotores de la querella criminal presentada y desestimada contra los nuevos dirigentes del PP en la región.

Íñigo Fernández se ha expresado así, en conferencia de prensa, tras la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) de desestimar la querella presentada contra la presidenta del PP, María José Sáenz de Buruaga, la secretaria autonómica, María José González Revuelta, y la que fue presidenta del comité organizador del Congreso, Jesusa Sánchez.

El portavoz popular ha lanzado tres mensajes a la sociedad en general, a los militantes del partido y a los firmantes y promotores de una querella a quienes pregunta hasta cuándo están dispuestos a seguir haciendo el "ridículo", por no haber entendido que "su tiempo ya pasó y no va a volver".

Fernández, en relación a los "tres afiliados" que presentaron la querella promovida por "no se sabe quién", ha opinado que cuando se acude a un juzgado "lo mínimo que se debe hacer es dar la cara".

"Hay que ser menos cobardes", ha insistido el diputado popular, para quien tanto los firmantes, a quienes ha tildado de "marionetas", como los promotores que han "movido los hilos" para la querella, deberían asumir de una vez el resultado del último congreso del PP de Cantabria.

Para Fernández, el "acoso político, personal y judicial" al que se está sometiendo a la nueva dirección del PP de Cantabria "ha llegado demasiado lejos", y con la presentación de una querella es ya "doblemente inmoral".

Fernández les ha exigido que "no se escondan" y que "pongan fin" a su actitud; pero, también ha considerado que deberían "pedir perdón" por el daño que están haciendo al partido.

En cuanto al mensaje a los afiliados, Íñigo Fernández ha comenzado señalando que en el último congreso "cada uno apoyó a quien quiso, legítimamente, de buena fe y con cariño al partido", por lo que, según enfatiza, "no hay nada que reprochar a nadie".

Pero, ha añadido que lo que no se puede permitir es que una minoría "se empeñe" en "destruir" el partido y "hacerlo saltar por los aires". Según el portavoz, si alguien no está a gusto tiene dos opciones, intentar cambiarlo desde dentro ateniéndose a las reglas o "marcharse".

Finalmente, Íñigo Fernández ha querido trasladar al conjunto de la sociedad cántabra que tanto quienes han firmando la querella como quienes la han promovido "no van a volver a liderar el PP de Cantabria".

Fernández ha recordado que ni el comité organizador del congreso, ni la comisión nacional de derechos y garantías, ni la dirección nacional del partido, han visto irregularidades en el congreso que acabó con la elección de María José Sáenz de Buruaga como presidenta de los populares cántabros.

Y que tampoco los tribunales han apreciado que se haya cometido algún tipo de delito en todo este proceso.

"Si todos han dicho que no hay delitos ni irregularidades, a lo mejor es que no los ha habido", ha opinado Íñigo Fernández, para quien lo que hubo fue un "congreso limpio, en el que las bases decidieron abrir una nueva etapa".