Santander, 2 ago (EFE).- La directora del Museo de Altamira, Pilar Fatás, ha dicho hoy que "nunca" se ha considerado la posibilidad del cierre absoluto de la cueva para su conservación, ni por parte de sus responsables, ni por la de su gestor, el Ministerio de Cultura.

La directora del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira lo ha dicho así durante su intervención en un curso sobre arte rupestre que se celebra en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

"Nunca se ha considerado el cierre absoluto de la cueva pero simplemente en el sentido de seguir el mandato constitucional de que el patrimonio y la cultura deben ser accesibles", ha señalado.

Sin embargo, Fatás ha manifestado que se debe poner en una balanza el trabajo hacia la accesibilidad a la cueva y la "necesaria" preservación y conservación de este tipo de patrimonio cultural para valorarlo y decantarse por una u otra.

Los visitantes entienden y asumen, según ha explicado Fatás, que no se pueden aceptar visitas "masivas" como las que se dieron en el siglo XX. "Estuvimos a punto de cargarnos" una cueva que es "absolutamente frágil", ha dicho.

Para solucionar éste y otros problemas se construyó la neocueva, que reproduce Altamira tal y como era entre hace 35.000 y 13.000 años.

Fatás opina que esta reproducción es un vehículo de información "mejor" que la cueva original, ya que permite conocer "más arte" y, además, es "más cómoda".

La directora del Museo de Altamira ha explicado que el objetivo de este tipo de facsímiles, que imitan originales con acceso restringido, reside en conseguir que emocionen "a través del conocimiento" aunque no se presencia directamente la obra.

Después de Fatás en el curso ha intervenido la directora general adjunta de Territorios y Desarrollo de Francia, Valérie Chamouton, en el marco del curso "Arte rupestre y turismo cultural" de la UIMP, donde ha valorado el trabajo que se realiza en la cueva de Lascaux para aumentar y fomentar el turismo de interior en Francia.

Chamouton ha dicho que el objetivo de los dirigentes de Lascaux es aumentar la notoriedad de ese "conjunto único" que tienen los franceses. EFE