Santander, 3 ago (EFE).- La concejal del grupo popular en el Ayuntamiento de Torrelavega Natividad Fernández ha denunciado el "caos" creado por la nueva ordenanza de terrazas, que, según señala, en vez de mejorar la anterior "sólo ha creado dificultades y no gusta a nadie".

Según advierte en una nota de prensa Fernández, "cuando se hace una ordenanza sin tener en cuenta a vecinos y hosteleros afectados, los espacios a ocupar ni las realidades de la ciudad, se juntan todos los ingredientes para crear el caos que se ha formado al intentar aplicar lo inaplicable".

Los ejemplos, a su juicio, "son abundantes", desde "la barbaridad de querer usar plazas de aparcamiento para terrazas, que merece poco comentario, hasta intentar aplicar unos espacios que, en la mayoría de los casos, no existen en las calles de la ciudad".

La edil también lamenta "unos horarios de retirada que causan grave perjuicio a los hosteleros y no ahorran ninguna molestia a los vecinos".

Fernández recuerda que, en la fase de redacción de la ordenanza, el PP ya advirtió de que los defectos observados en el texto propuesto desde el equipo de gobierno la harían difícilmente aplicable.

"Por nuestra parte aportamos soluciones, pero no se nos tuvo en cuenta. Votamos en contra y expresamos nuestro rechazo a la ella, pero debió pesar más el pacto con ACPT, que ha obligado a introducir, por ejemplo, las plazas de aparcamiento como posibles terrazas", se ha quejado Fernández.

El resultado es que la ordenanza "no sirve" para Torrelavega, lo que ha derivado, según la edil, "en un bloqueo administrativo total, con casi 200 solicitudes sin resolver".

Fernández lamenta que "una vez más" el equipo de gobierno PSOE-PRC "muestra su incapacidad" para gobernar la ciudad, "en este caso intentando aplicar una ordenanza sin beneficiados, que perjudica, además de gravemente a la ya maltrecha hostelería de Torrelavega, a vecinos y visitantes, y a la imagen como ciudad".

La concejala popular critica que la ordenanza "sea incapaz de regular" el uso de la vía pública, "que parece queda reservado únicamente para hacer 'botellón', otra actividad prohibida por ordenanza que el equipo de gobierno es incapaz de controlar".