Santander, 7 dic (EFE).- El sindicato USO ha advertido hoy de que Solvay sólo tendrá futuro en Torrelavega con "una inversión potente" que reduzca las emisiones de CO2 con alternativas al carbón y diversifique la actividad, y ha reclamado un pacto por un plan industrial para la fábrica con la implicación del Gobierno regional.

Para USO, si no se reducen las emisiones "la directiva europea hará lo mismo que ha hecho con la planta de cloro" y ese es, a su juicio, el primer problema que hay que solucionar.

Pero además considera que Solvay Torrelavega no puede apostar solamente por el carbonato si quiere tener un futuro y debe abrirse a otras líneas de producción en las que el grupo industrial es líder como la aeronáutica o el sector de la automoción.

El sindicato ha presentado hoy, en rueda de prensa, un estudio sobre la viabilidad de la planta cántabra en un mercado en el que la sobreproducción de carbonato va ir en aumento, la Unión Europea obliga a reducir las emisiones y Solvay está apostando con sus inversiones por sus otras dos plantas europeas, las de Bulgaria e Italia.

El delegado de USO en Solvay Torrelavega, José Vía, ha insistido en que el futuro de la fábrica y de la industria del Besaya está en juego y ha llamado a ser proactivo y a apostar por aumentar su competitividad pactando un plan industrial en lugar "de poner parches".

Vía ha defendido que es responsabilidad de USO dar la voz de alerta "sin alarmismo ni catastrofismo" porque cree que hay que empezar a actuar ya.

En estos momentos, ha señalado, ya hay un exceso de producción de carbonato y si en los próximos años es necesario hacer ajustes se harán cerrando la planta menos competitiva y en la que Solvay no está invirtiendo, la de Torrelavega.

Según el estudio de USO, en 2019 y 2020 se superarán los 5 millones de exceso de producción en relación a la demanda en un mercado en el que el carbonato turco, con un coste de producción mucho más bajo, está reduciendo ya los precios.

Para José Vía, la mayor competencia de la fábrica de Torrelavega es la interna, las plantas de Devnya (Bulgaria) y de Rosignano (Italia).

Mientras en la primera el grupo ha invertido 243 millones y en la segunda 223, en la del Besaya la inversión se reduce a 18 millones.

Lo más urgente, ha subrayado, es poner en marcha la transición energética para sustituir progresivamente el carbón por otras energías porque, de no hacerlo, Torrelavega irá en dirección contraria al resto de Europa.

Ha recordado que Solvay ya tiene la autorización ambiental necesaria para poder construir una planta de ciclo combinado, que supondría una inversión de alrededor de cien millones de euros.

"O cambiamos el carbón o el futuro va a ser más negro que el propio carbón", ha avisado Vía, quien ha apuntado que la Unión Europea no va a prohibirlo pero "lo va hacer inviable" subiendo los impuestos y bajando los niveles de emisiones permitidas.

USO defenderá el próximo lunes, día 11, en la mesa de negociación para la reestructuración y el ajuste de plantilla la necesidad de acordar un plan industrial de futuro que apueste por una planta de carbonato con una producción de un millón de toneladas al año y la puesta en marcha de nuevas líneas de producción de alto valor añadido.

Su secretaria general, Mercedes Martínez Zubimendi, que ha apuntado que ese mismo día se cierra la planta de cloro, ha criticado la política industrial del Gobierno, que en su opinión consiste en "poner parches a las empresas mientras dura su mandato" con ayudas "que no llevan a ninguna parte".

Una política que, a su modo de ver, en lugar de inversiones lo que facilita son "los ERES y los despidos".