Santander, 14 feb (EFE).- La juez de Instrucción ha acordado que los incidentes que se produjeron en octubre en el exterior del Palacio de Festivales, donde se celebraba un acto de Pablo Iglesias, se investigarán por si hubo un supuesto delito leve de amenazas o lesiones, pero no por odio, manifestación ilícita o coacciones, como pedía una querella.

En un auto consultado por Efe, la juez de Instrucción número 5 de Santander ha decidido admitir a trámite la querella presentada por Óscar Allende (del digital El Faradio), que acudió a cubrir el acto de Pablo Iglesias, solo en relación con las supuestas amenazas y lesiones que denunciaba, y como un delito leve.

En la querella que este informador planteó al Juzgado se señalaba a dos personas como supuestas autoras también de otros delitos: de odio por motivos ideológicos, de reunión o manifestación ilícita y de coacciones, pero la juez desestima esos delitos y solo admite a trámite por las lesiones y amenazas.

El promotor de la querella ha manifestado a Efe su intención de recurrir el auto, ante el que cabe la presentación de recurso de reforma y/o apelación.

En su auto, la juez hace suyos los argumentos que ya manifestó el fiscal en su informe sobre esta querella.

El Ministerio Fiscal consideró que los hechos relatados en la querella no serían constitutivos de delitos de odio, reunión o manifestación ilícita, ni de coacciones.

La magistrada explica que, de la lectura de los pantallazos de una red social, no se aprecia que una asociación promoviera la convocatoria para que la gente fuera a manifestarse ante el Palacio de Festivales por el acto de Pablo Iglesias.

Y añade que, aunque en las conversaciones de 'whatsapp' que se han aportado con la querella se anima a una convocatoria para "dar la bienvenida a Pablo Iglesias", no se puede deducir que se incitara al odio o a cometer delitos.

Y ello, porque, según se detalla en el auto, había reiterados mensajes en los que se instaba a "guardar respeto" y a no ejercer la violencia.

La juez agrega en el auto que en ese grupo de 'whatsapp' se llegó a expulsar a varios integrantes por "desatender esas indicaciones" con lo que, a su entender, no puede deducirse que en este caso se trate de "una organización de una concentración de carácter violenta o delictiva".

Por eso, la juez no admite a trámite la querella por delitos de odio, reunión ilícita, o coacciones, "delito este último que al igual que los anteriores tampoco resulta de la lectura de los hechos objeto de la querella", señala en el auto.

La magistrada, en cambio, sí admite a trámite la querella respecto a supuestos delitos leves de lesiones y amenazas.

Por estos incidentes en el Palacio de Festivales otro Juzgado, el de Instrucción número 2, archivó hace un mes una denuncia que presentó una operadora de cámara de televisión por falta de autor conocido.