Santander, 15 feb (EFE).- La Audiencia de Cantabria ha condenado a doce años y medio de cárcel al acusado de abusar sexualmente de su sobrina, cuando ella tenía algo más de tres años y medio, y al que también se le intervinieron dos teléfonos móviles con más de 3.500 archivos fotográficos de menores, entre ellos, algunos de la niña.

En la sentencia, contra la que cabe recurso de apelación, se considera probado que, el 22 de agosto de 2015, este hombre aprovechando que su sobrina dormía en la casa de sus abuelos en Colindres, donde él residía, actuó "con ánimo de satisfacer sus deseos sexuales" y para "menoscabar la indemnidad sexual de la menor".

Con ese objetivo, según la sección primera de la Audiencia de Cantabria, tocó el pecho a su sobrina, le colocó su pene sobre la mano, lo posicionó contra los glúteos de la menor y le exploró con los dedos la vagina y el ano, sin llegar a introducirlos.

Además, al día siguiente y presidido por el mismo ánimo, se masturbó y eyaculó sobre los glúteos de su sobrina, que no fue consciente de estos hechos, al estar profundamente dormida, por lo que no ha sufrido secuelas, según consta en la sentencia.

La Audiencia considera también probado que el acusado grabó estas acciones con un teléfono móvil, en el que se hallaron dos vídeos y cuarenta y seis fotografías de esos actos, junto a otras 3.755 archivos digitales de menores desnudos o practicando sexo con adultos que se localizaron en otro teléfono móvil que guardaba.

En la sentencia se señala, además, que el acusado compartió el 24 de marzo de 2016, a través de su perfil en la red social de Twitter, catorce archivos con 40 fotografías de niñas menores desnudas, de las que ninguna era de su sobrina, y que no consta que fueran elaboradas por él.

En las fotografías aparecen menores exhibiendo "ostensiblemente" sus órganos genitales, aunque, según precisa la Audiencia, no consta que se distribuyeran a terceras personas, al ser detectados los archivos por la empresa propietaria de esa red social, que lo comunicó a una ONG estadounidense, que fue la que denunció esta publicación ante las autoridades españolas.

Por todos estos hechos, la sección primera condena al acusado a cinco años de cárcel y a siete años de libertad vigilada por un delito de abuso sexual continuado.

También le inhabilita para desarrollar cualquier profesión que conlleve contacto con niños durante 10 años y le prohíbe acercarse a menos de 1.000 metros de su sobrina o comunicarse con ella en 15 años.

También le condena a siete años y medio de prisión y a 10 años de libertad vigilada por dos delitos de corrupción de menores, y le impide trabajar con niños durante 15 años.