Santander, 15 feb (EFE).- La Organización Nacional de Trasplantes (ONT) obtuvo el año pasado el sí de un 87 por ciento de las familias españolas para donar los órganos de su ser querido, ya que asegura que si en España una familia se opone, "nunca" se va a proceder automáticamente a trasplantar los órganos de su familiar.

La directora de la ONT, Beatriz Domínguez-Gil, ha hecho estas declaraciones hoy tras ser preguntada por los periodistas por la ley holandesa que convierte a los ciudadanos automáticamente en donantes de órganos.

Domínguez-Gil ha opinado que esa normativa "se ha gestionado de una forma un poco torpe" y añade que antes de abordar esa normativa deberían haberse analizado "muchos temas", porque recuerda que tras la aprobación de la ley hubo "una oleada" de holandeses que registraron su negativa a ser donantes de órganos.

Además, ha advertido de que la ciudadanía podría percibir este cambio de la Ley de Consentimiento Presunto como un intento "de fiscalización de los órganos" por parte del Estado.

"Si una familia se opone, nosotros no vamos a proceder nunca con la donación de órganos", ha aseverado en la rueda de prensa, en Santander, de presentación de la vigésima edición del encuentro entre profesionales de la Justicia y de la comunidad trasplantadora.

Beatriz Domínguez-Gil ha explicado que el planteamiento holandés de la normativa es "idéntico" al de España, es decir, que se considera donante a todo aquel fallecido que no se haya negado en vida a donar.

Sin embargo, la aplicación práctica de la norma puede variar "mucho" de un país a otro, ha matizado.

En Holanda, se prevé "aparentemente" una implementación de la ley "muy estricta", porque será donante todo el que no se niegue en un registro específico "aparentemente sin tener demasiado en cuenta" la decisión de la familia.

Aun así, cree que "el cambio legislativo que se plantea en Holanda no va a tener un impacto sustancial en la donación".

Sin embargo, la directora de la ONT opina que si ese cambio no se acompaña de reformas estructurales y organizativas "claras", no soluciona "un problema tan complejo" como la escasez de órganos para trasplantar.

Domínguez-Gil recuerda que en España se puede expresar el deseo o rechazo a la donación por "cualquier medio", ya sea formalmente a través de un registro de instrucciones previas o comunicándolo al entorno familiar, aunque "en cualquier caso, siempre" se consultará a la familia, que en la práctica "tiene la última palabra".

También ha recordado que en 2017 se alcanzó "el mínimo histórico" de negativas (5) a solicitudes judiciales de trasplante de órganos de fallecidos, de un total de 381, mientras que el año anterior se dieron 409 casos con 7 denegaciones.

A la presentación de la vigésima edición de este encuentro entre profesionales de la Justicia y la comunidad transplantadora también han asistido el coordinador de Trasplantes de Cantabria, Eduardo Miñambres, y el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria, José Luis López del Moral, quien ha subrayado el interés que suscita el encuentro, que esta edición ha aumentado el número de plazas disponibles.

Miñambres también ha ofrecido los datos de solicitudes judiciales en Cantabria, que fueron nueve de personas fallecidas y dos de vivos, sin que se negara ningún caso.

Y ha destacado que por este curso, que a su juicio tiene un "futuro prometedor", ya han pasado en sus veinte ediciones más de trescientos jueces y otros tantos forenses, así como varios coordinadores autonómicos de trasplantes.