Facebook, el 'sueño americano' de Whatsapp

Jan Koum, en el MWC de Barcelona.
Jan Koum, en el MWC de Barcelona. / Efe
  • Jan Koum, un inmigrante ucraniano de orígenes humildes, saltó a primera línea del gremio tecnológico tras vender la aplicación por 19.000 millones de dólares a la red social

El agua caliente en el que fuera el hogar del pequeño Jan Koun era un lujo desconocido siempre que alguien no pusiese a calentar una olla encima de un fuego improvisado. Este joven atravesó una gris infancia en una Ucrania aún en manos del comunismo donde en su casa apenas se descolgaba el teléfono, un aparato que representaba unas comunicaciones que él mismo revolucionaria casi cuatro décadas después. Esta estampa, que tan ha marcado su carácter, poco tiene que ver con el grueso saldo de cifras que arroja la cuenta corriente de este programador informático que a principios de este 2014 saltó a la fama tras la venta de Whatsapp, la popular aplicación de mensajería móvil que creó en 2009, a Facebook por 19.000 millones de dólares.

La historia de esta operación tiene algo de justicia poética. Las paradojas del destino quisieron que unos meses antes de que Koum empezase a pergeñar esta plataforma, la red social le cerrase las puertas de par en par a Brian Acton, que a la postre se convertiría en su mejor aliado en esta aventura empresarial.

Poco dado a las apariciones públicas, fue una de las estrellas del Salón Mundial de la Telefonía Móvil celebrado en febrero en Barcelona pocos días después de que Facebook iniciase los trámites burocráticos para fagocitar Whatsapp. Su presencia solo fue eclipsada por su nuevo jefe, Mark Zuckerberg, que prometió no cambiar la manera en la que operaba la plataforma. Los motivos de una adquisición de tintes estratosféricos obedecían a la necesidad de la red social de avanzar con decisión en el ámbito de la telefonía móvil. De paso, conseguían meter bajo su paraguas una aplicación que en el futuro podría convertirse en una alternativa a su servicio y accedían a un enorme caladero de datos personales, el alimento de la gran ‘FB’ de Wall Street.

Dicen los que conocen a Koum que no olvida sus raíces, hasta el punto de que su infancia en el medio rural es un condicionante de peso en su convicción de no incluir publicidad en Whatsapp. Una razones que también le llevaron a organizar el acto de la firma del contrato de venta ante un centro social donde acudía junto a sus familiares poco de recalar en Estados Unidos, algo que ocurrió cuando era un adolescente de 16 años.