Camargo firma la paz con el Obispado tras una pugna de 10 años

Este es el pabellón que marcó la discordia entre el Ayuntamiento y el Obispado. Así estaba en 2003, durante las obras.
Este es el pabellón que marcó la discordia entre el Ayuntamiento y el Obispado. Así estaba en 2003, durante las obras. / Andrés Fernández
  • El Ayuntamiento cambia el destino de una ayuda de 60.000 euros para saldar una deuda por la construcción del pabellón municipal de Muriedas

El Ayuntamiento de Camargo y el Obispado de Santander están a las puertas de poner fin a un conflicto que se remonta al año 2002 y por el que el municipio mantiene una deuda con la Iglesia desde hace una década. En concreto, el equipo de gobierno llevará al Pleno de mañana una propuesta para modificar el destino de una subvención de 60.000 euros en favor de la Diócesis, que entronca con la construcción del pabellón municipal junto al IES Muriedas.

En abril de 2002, Consistorio y Obispado rubricaron un convenio para permitir levantar el complejo deportivo, que lindaba con un inmueble de la Parroquia de Muriedas, por el que la Casona se comprometía a edificar un almacén para la Iglesia y a ingresarla 42.070 euros para obras. Sin embargo, no había partida presupuestaria para cumplir el pacto, además de diferentes inconvenientes urbanísticos, lo que derivó en que en 2006 la Junta de Gobierno trocara estas obligaciones por el reconocimiento de una subvención de 60.000 euros para restaurar locales parroquiales del antiguo Centro Cultural San Vicente.

Sin embargo, el giro hacia las cuentas eclesiásticas no se produjo, lo que derivó en nuevas quejas y reclamaciones de la Diócesis tanto en 2008 como en 2011. No fue hasta hace dos años cuando el por entonces alcalde, Diego Movellán, inició expediente para dirimir si procedía o no abonar la subvención, aunque el Obispado volvió a presentar alegaciones con objeto de poder ampliar el destino del dinero municipal a más de un fin, que es lo que finalmente se aprobará mañana en Pleno.

Reparación de inmuebles

No obstante, para proceder al cambio del uso de la ayuda pública era necesario que la Iglesia lo solicitara por escrito, algo que se produjo el pasado mes de agosto, de modo que los 60.000 euros podrán ser empleados para ejecutar reparaciones en tres inmuebles de la Parroquia de Muriedas.

Sin embargo, la petición diocesana dejaba bien a las claras el malestar actual tras una década a la espera de cobrar. El motivo de conflicto era que el Obispado quería asegurarse de que el Ayuntamiento iba a aprobar todas las certificaciones de obras que propusiese hasta llegar a los citados 60.000 euros, para que la Parroquia no quedara «en el aire» en caso de negativa municipal.

Además, se reclamó que este extremo se confirmara por escrito «por si lo anterior pudiera ser el comienzo del desbloqueo actual de las relaciones institucionales entre ambas partes». Esa 'fumata blanca' llegará, salvo sorpresa de última hora, en la sesión plenaria de mañana.