Camargo se pone firme para acabar con las emisiones de una factoría de Muriedas

  • Bolado explica que, tras reunirse con directivos de la planta de reciclaje, se les ha dado un plazo mínimo para cumplir con la normativa ambiental

El Ayuntamiento de Camargo ha cumplido lo prometido en el Pleno del pasado mes de agosto y se ha puesto firme para evitar que la planta de reciclaje y gestión de residuos que la compañía Hera Tratesa tiene en Muriedas continúe incumpliendo la normativa medioambiental y perjudicando a vecinos y usuarios del complejo polideportivo de La Maruca.

Los responsables municipales, con la alcaldesa, Esther Bolado, al frente, se reunieron con representantes de la empresa para urgirles a completar la batería de inversiones necesarias para ajustarse a la legislación vigente, apremio que también proviene de las oficinas del Gobierno de Cantabria, que este año ya inspeccionó la factoría, hallando diversas deficiencias.

La propia Bolado explica que a la cita acudieron los gerentes y equipo jurídico de Tratesa a nivel nacional. «Les hemos trasladado que no vamos a tolerar más emisiones en la zona, que han provocado irritaciones en los ojos de gente que hace deporte en ese área. También tuvimos numerosas protestas por los imbornales del entorno, en concreto por los olores, que da la casualidad de que también dependen de ellos».

La alcaldesa apunta la postura de la empresa. «Tienen abierto un expediente por parte del Ejecutivo autonómico. Sé que están haciendo mejoras y han pedido un plazo razonable para acometerlas, pero nos hemos mantenido firmes. Algunas de estas modificaciones han recibido la aprobación de la Administración regional, otras están pendientes y, en algún caso, no han sido suficientes».

Bolado incide en que «son necesarias las medidas correctoras y hay que solucionarlo ya. Si tienen que hacer una inversión, pues la tendrán que acometer. Vamos a ir de la mano del Gobierno para que la planta se adecue a la normativa. Hay puestos de trabajo en juego, pero la salud de los vecinos es algo con lo que no se puede negociar», asevera.

El Grupo Popular puso el foco sobre el asunto en el Pleno de julio, cuando su portavoz, Diego Movellán, preguntó al equipo de gobierno acerca de «si ha habido nuevos incidentes con una empresa que manipula productos químicos en sus labores de reciclaje, dado que los residentes del entorno de La Maruca se quejan del profundo olor a químicos en los últimos días. Queremos que se nos dé traslado de toda la información que exista en el Ayuntamiento y conocer si ha habido nuevas denuncias o percances con la citada sociedad».

La Casona admitió en agosto la existencia del cisma con la factoría. La propia Bolado dijo «ser conocedora de los problemas con esta empresa desde hace un año, no solo con los vecinos del entorno, sino con la gente que va a hacer deporte a La Maruca». Fue en ese momento cuando avanzó la inminente reunión con los directivos de la planta.

Inspecciones

El complejo de Tratesa fue sometido a inspección meses atrás por parte de la Dirección General de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria, una auditoría «no programada» y consecuencia de una denuncia e incidentes.

En concreto, los técnicos de la Administración autonómica escrutaron las emisiones de aire y de agua de la instalación, así como la producción y la gestión de residuos.

Tras las correspondientes pesquisas, los inspectores coligieron que «no se garantiza un cumplimiento adecuado de las condiciones fijadas en la autorización ambiental. Se han constatado incumplimientos que se califican como relevantes o muy relevantes». Por ello, se otorgaba a la compañía un plazo que oscilaba entre tres y seis meses para introducir medidas correctoras.