La Fiscalía vuelve a pedir cárcel para un policía de Camargo que lesionó a un sexagenario

La Audiencia Provincial acogió ayer la vista oral contra un agente de la Policía Local de Camargo.
La Audiencia Provincial acogió ayer la vista oral contra un agente de la Policía Local de Camargo. / Antonio 'Sane'
  • El Ministerio Público no varía su petición de un año de prisión y dos de inhabilitación tras la vista oral celebrada ayer en la Audiencia Provincial

Fiscalía mantiene su petición de un año de cárcel y dos de inhabilitación por un delito contra la integridad moral para un agente de la Policía Local de Camargo acusado de inmovilizar y lesionar a un vecino sexagenario y con una discapacidad del 65%.

El Ministerio Público insistió ayer en su postura tras la celebración de la vista oral en la sección tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria, donde el procesado, O.J.G.F., defendió que empleó la técnica «menos lesiva posible» dada la situación en que se encontraba, pues según su testimonio, la víctima «empezó a abroncarme» y no se avino a entregarle la pertinente documentación identificativa. Mientras que la defensa solicita la libre absolución, la fiscal abundó en que el policía cayó en una clara «extralimitación» y podía haber obrado de otra forma que no terminase con el vecino reducido y en el suelo, lo que le ocasionó heridas en manos y rodillas, así como en la espalda, donde ya presentaba dolencias relacionadas con hernias discales.

Durante las dos horas que aproximadamente duró la vista, la Sala de la Audiencia presidida por el magistrado Agustín Alonso Roca trató de recomponer la sucesión de hechos acaecidos el 2 de octubre de 2014 en la calle Buenos Aires de Muriedas sobre las 14.20 horas. En lo que coinciden todos los relatos es que el vial estaba cortado por obras cuando una furgoneta quiso acceder por zona no permitida, de modo que el agente detuvo al conductor y le indicó que no podía pasar.

Ante estos hechos, la víctima medió en la conversación, aunque aquí las versiones aparecen contradictorias. Mientras el sexagenario asegura que se acercó en un tono conciliador –«vamos a tratar de cooperar entre todos»–, el acusado sostuvo que su actitud fue mucho más ruda. «Empezó a abroncarme y a decirme idos a la mierda». Los diferentes testigos –otro policía, un obrero y una viandante– sí que declararon haber escuchado «alboroto y dos voces», en mayor o menor grado.

También hubo divergencias en las versiones sobre el cariz que tomaron los acontecimientos desde entonces. O.J.G.F. narró cómo solicitó al vecino que se identificara «mínimo cinco veces» y éste se negó a entregarle el DNI porque «yo no era nadie para pedirlo», la víctima ofreció un relato distinto: «Le dije si no le parecía que eso era una tontería como para llevarme al juzgado, que es lo que me respondió cuando pedí cooperación entre todos. No me pidió el DNI en ningún momento, pero me cogió del brazo y me puso la rodilla en la espalda; me soltó y caí al suelo con los codos y las rodillas».

Caído en el suelo

El lesionado fue el único de los presentes que mantuvo este desarrollo de la maniobra policial, pues tanto el acusado como los testigos describieron cómo el policía inmovilizó a su interlocutor hasta llevarle al suelo. En este punto, algunos defienden que le puso la rodilla en la espalda, extremo que el miembro del Cuerpo negó. Lo cierto es que el sexagenario aportó un parte de lesiones en que se recogían las heridas en las extremidades tras chocar con la gravilla de la calle en obras, así como otro redactado horas después que ya incluía la dolencia en la zona lumbar.

Fiscalía igualmente insiste en que estos hechos motivaron una «actuación altamente reprochable», más cuando, según el afectado, el agente le espetó «denúnciame si quieres, mamón» cuando procedía a marcharse y le amenazó con llevar el asunto a los tribunales. De hecho, el policía igualmente denunció a la víctima, que fue absuelta en 2015.