Liérganes condena la violencia contra los cargos electos

  • El Ayuntamiento aprueba una moción, como respuesta a las amenazas de muerte que recibió la concejala Ana Ríos por parte de una vecina de Pámanes

El pleno del Ayuntamiento de Liérganes ha aprobado por unanimidad una moción presentada por la Unión por Liérganes y Pámanes (ULP) en la que se muestra el rechazo y se condena la violencia contra los cargos electos del Consistorio y se hace un llamamiento a la responsabilidad ciudadana y al diálogo.

El alcalde del municipio, Santiago Rego, ha explicado que esta moción responde a los hechos sucedidos el pasado mes de octubre, cuando una vecina de Pámanes "amenazó de muerte" e "insultó gravemente" a la presidenta de la junta vecinal de esta localidad y concejala en el Consistorio, Ana Isabel Ríos.

Rego ha considerado que la disconformidad de un particular sobre la propiedad de un terreno, que es de dominio público, "no se resuelve" ni con insultos ni con amenazas, por lo que ha justificado la presentación de esta moción que fue aprobada de forma unánime en la sesión plenaria celebrada el pasado jueves.

Además de expresar su solidaridad con la edil y el "más profundo rechazo" a la agresión sufrida, la ULP defiende en su propuesta que cualquier discrepancia que no se resuelve por el diálogo acaba en un procedimiento legal, pero que "nunca" debe generar un episodio de violencia.

"Utilizamos la violencia, la ironía, la agresividad, la sorna y la burla para tratar de lograr nuestros objetivos. Pero no nos damos cuenta de que, la mayoría de las veces, con esos métodos son más difíciles de alcanzarlos. Una sonrisa siempre puede lograr más que los gritos", argumenta el texto de la moción aprobada.

La propuesta plantea adoptar cuatro acuerdos, en concreto, condenar, en primer lugar, cualquier acto de violencia e intolerancia que se produzca en el libre ejercicio de su responsabilidad contra los cargos electos del Ayuntamiento de Liérganes y apela a que la buena educación "no ha de perderse ni en los peores momentos de enfado".

Asimismo, propone solidarizarse con la concejala Ana Ríos, que ha sido víctima de la sinrazón de una vecina, que "presa de la ira" ha ido "más allá" de lo que es "lícito" y "tolerable" cuando surge una discrepancia.

También realiza una llamada a la responsabilidad ciudadana para que cuando surjan diferencias se resuelvan pacíficamente y por la vía de diálogo y decide trasladar este acuerdo a la Junta Vecinal de Pámanes y ponerse a disposición de la entidad para "cuantas acciones sean necesarias".