La falta de acuerdo aboca a Camargo a pasar 2017 con las cuentas prorrogadas

  • El equipo de gobierno asume la dificultad de llegar a un consenso para el nuevo Presupuesto, pero asegura que habrá capacidad de inversión

Es el documento más relevante de cada ejercicio. Una hoja de ruta que indique dónde invertir y en qué gastar los recursos públicos, así como las principales vías para obtenerlos. Camargo lleva oficialmente unas semanas negociando el Presupuesto de 2017, pero los números no salen toda vez que el equipo de gobierno PSOE-PRC no ostenta actualmente apoyos suficientes como para validar su propuesta en el Pleno sin acudir al Grupo Popular, con el que las posturas cada día están más distanciadas. En consecuencia, ya no se omite la respuesta a la recurrente pregunta de: Y ahora, ¿qué? El escenario de un presupuesto prorrogado durante todo el año va ganando enteros a un ritmo vertiginoso.

Las consignaciones ya están actualmente prorrogadas cumpliendo con la legislación vigente, pero el gabinete que dirige Esther Bolado trabaja desde hace semanas en un diseño nuevo que reemplace el planteamiento acordado en 2016, ligeramente superior a los 30 millones, unos parámetros en que iba a moverse igualmente su sucesor, pero cada vez se atisba más lejano un acuerdo a tenor de la situación actual en la Casona, con la alcaldesa anunciando medidas legales contra el portavoz del PP, Diego Movellán, por supuestos insultos y graves descalificaciones contra su persona.

Con todo, los actuales gestores quieren "tranquilizar a los vecinos". No en vano, en la práctica un presupuesto prorrogado permite al Consistorio funcionar con normalidad y hacer frente a los gastos ordinarios y a la oferta de servicios. Otro asunto serán las inversiones, que se llevarían a cabo a través de modificaciones de crédito. En todo caso, la economía de Camargo está muy saneada –algo en lo que coinciden todos los partidos–, por lo que la capacidad inversora se dejará notar en la práctica, más si cabe teniendo en cuenta que en meses se entrará ya en la segunda mitad de legislatura, de modo que la cercanía progresiva de las elecciones suele acelerar la presentación de nuevas obras y proyectos.

Fuentes del equipo de gobierno relativizan la situación, pues recuerdan que el propio Gobierno de la Nación liderado por Mariano Rajoy se halla en una coyuntura similar a la espera de dirimir si es capaz de aglutinar los respaldos necesarios para aprobar un Presupuesto en el Congreso.

Los responsables camargueses precisan que durante el presente año se va a seguir amortizando deuda de forma anticipada, de manera que los recursos podrán seguir destinándose a políticas sociales y ayudas educativas. "El dinero mejor en manos de los vecinos que de los bancos", sostienen desde el Gabinete de Bolado.

Conflicto con la fiscalidad

La coalición PSOE-PRC, no obstante, mantiene abierta la esperanza a poder cerrar un acuerdo que permita validar un nuevo Presupuesto. Sin embargo, el consenso queda lejos, principalmente por las diferencias fiscales que los gobernantes actuales mantienen con el PP.

La apuesta de la alcaldesa y el concejal de Hacienda, Héctor Lavín, ha pasado por congelar las tasas durante toda la legislatura, algo que en 2017 en principio no podrá conseguirse después de que el Pleno rechazara con los votos ‘populares’ y del edil no adscrito Marcelo Campos una ordenanza encaminada a compensar ciertos incrementos en el IBI y la Plusvalía para dejarlos como en 2016, lo que en la práctica implicará una subida en ambos gravámenes próxima al 5%, según la regidora.

Movellán, por su parte, defiende una rebaja tributaria "más ambiciosa" para ahorrar "500.000 euros a las familias2. El principal partido de la oposición registró la semana pasada un escrito instando al equipo de gobierno a trabajar en las cuentas, ya que, a su juicio, están "paralizadas".