Los cañones de Alto Campoo fabricarán nieve "antes de fin de año"

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Los cañones de baja presión estarán en la parte más baja de las instalaciones. Hoy llegan los últimos. / Antonio 'Sane'

  • Con la obra ya terminada en unos días, sólo faltará el permiso de la Confederación Hidrográfica para llenar la balsa de agua a un ritmo de 22,5 litros por segundo

La obra, como tal, estará terminada entre lo que resta de semana y la siguiente. Hoy mismo llegará la última remesa de cañones. El lunes, una empresa procedente de Italia llegará a Alto Campoo para ajustar todos los sistemas. Se enviará un informe final a la Confederación Hidrográfica y, con su visto bueno, empezarán a llenar de agua la balsa. «Sobre el 15 de diciembre todo debería estar en perfecto estado para hacer las primeras pruebas reales». Más aún: «Antes de fin de año sería una sorpresa que no estuviéramos produciendo ya nieve». Es la hoja de ruta que confirma el director general de Cantur, Javier Carrión. Mantiene los plazos que ya adelantó este periódico hace ahora poco más de un mes para que la innivación artificial sea ya una realidad tangible en la estación. Unos plazos «siempre condicionados a obtener la autorización» para ‘abrir’ el grifo que llene la despensa. Pero en eso también son optimistas. «No esperamos ningún contratiempo en ese sentido y lo contrario sería una sorpresa para todos».

En las fotografías se ven los avances en los trabajos de las últimas semanas. Carrión explica que la enorme balsa con forma de alubia está inpermeabilizada y que ya cuenta con un cierre instalado en su perímetro. Como una especie de cercado. Además, se han restaurado los taludes que la rodean y se ha llevado a cabo la hidrosiembra para que recuperen el ‘verde’ lo antes posible (siguiendo las instrucciones de los técnicos del proyecto ‘Life Econnect’, con acciones en los terrenos de la estación desde el año 2013 y que va borrando las «cicatrices» que provoca la obra casi al tiempo que se van produciendo). Con el material de esa zona se ha concluido el relleno del área conocida como el ‘Valle de los caídos’, en Pidruecos, famosa –de ahí su nombre– porque era un punto habitual de accidentes para los esquiadores.

A finales de octubre ya era posible ver pinadas muchas de las «jirafas». Así llaman a los cañones de alta presión. «Lanzas». Los que funcionan mejor con temperaturas más bajas y que están en la parte más alta de la estación. Ahora pueden verse ya montados muchos de los de baja presión, «anchos, como hélices». Muy llamativos. «Echan nieve hasta a cincuenta metros a su alrededor», explicaban en la estación durante la obra. Estarán en la parte baja. Hace unos días llegó la primera tanda, la segunda se entregó este mismo martes y la última está prevista justo para hoy. «Entre el jueves y el viernes estarán montados», asegura Carrión.

«Lo que queda de la obra son remates». Entre ellos, terminar de instalar la cinta de la zona de debutantes –una especie de pasarela transportadora que va incluida también en el proyecto general–. El temporal de la semana pasada (el viento fue el problema más grave) causó algunos desperfectos y fue necesario reemplazar varias piezas –«corren a cargo de la empresa», matiza–. La instalación es curiosa, llama la atención. Los esquiadores se moverán por un tubo, a cubierto.

El informe

Con esta parte del proceso terminada, Cantur enviará un «sencillo informe» a la Confederación Hidrográfica. Un último trámite, explican, para dar la obra por terminada. «Hicieron una visita hace diez días y consideraron que todo se había desarrollado conforme a la autorización que nos dieron». Carrión insiste en poner su visto bueno como requisito indispensable, pero a la vez repite que «no se espera ningún contratiempo», que «sería una sorpresa». Cuando llegue la respuesta podrán empezar a llenar de agua la balsa. A 22,5 litros por segundo, que es la cantidad que se ha fijado, serían necesarios entre 30 y 32 días para que estuviera completamente llena. «Pero para empezar a hacer las pruebas no hace falta tanto».

Por eso, se pone en el horizonte la semana que arranca el 12 de diciembre. Ahí tienen previstas las pruebas. «Pruebas reales siempre que las condiciones meteorológicas lo permitan». El «día 15», concreta como fecha de referencia.

El cuarto intento

Será una fecha casi ‘histórica’ echando un vistazo al pasado. Y un alivio también. Porque la nieve artificial lleva años dejando un reguero de problemas sin haber llegado a existir. Nadie espera ya un revés en lo que supone el cuarto intento de sacar el proyecto adelante. El último episodio de una biografía que se remonta casi 25 años atrás y que ha tenido un poco de todo. Un sainete que incluye desde la instalación de ochenta aparatos que nunca llegaron a funcionar hasta anulaciones de documentos por la vía judicial pasando por proyectos echados abajo de gobierno en gobierno. Y, con ello, un buen puñado de euros sepultados bajo una nieve inexistente hasta ahora.

De la otra nieve, de la que cae del cielo sin cañones, también están pendientes estos días en toda la comarca. De momento, muy poco. Y las estimaciones no son mucho más optimistas de cara a los próximos días. Por eso, de entrada, parece muy complicado que la estación pueda abrir sus puertas al público para los días festivos de la semana próxima. Está prácticamente descartado. El año pasado también tardó en entrar. La espera se prolongó casi hasta mediados de enero y el propio Carrión, en el mes de abril, ya hablaba de entre 30.000 y 35.000 usuarios menos en una campaña «pésima» con poco más de sesenta días con el cartel de ‘abierto’ en la puerta de la estación. Para eso, precisamente, quieren encender los motores de los nuevos cañones.