La pasarela peatonal está "bien tensada" y es "segura"

La pasarela peatonal está "bien tensada" y es "segura"
/ J.L.Sardina
  • El director general de Obras Públicas asegura que el proyecto se encuentra muy avanzado a la espera del alumbrado, las barandillas y la urbanización del entorno

El Ayuntamiento de Campoo de Enmedio es el promotor de la pasarela peatonal de Matamorosa que desde 2015 se construye sobre el río Híjar. Un puente de 64 metros de longitud, financiado por la Consejería de Obras Públicas que tiene como objetivo garantizar la seguridad de los viandantes al desvincular a los peatones del tráfico rodado, que continuará discurriendo por el puente de piedra del siglo XVIII, histórico paso del Camino Real. Pero a medida que van llegando a su final los trabajos, no han dejado de surgir inquietudes entre los viandantes respecto a la curvatura que presenta. Precisamente sobre la forma y la seguridad de este viaducto se ha pronunciado la Consejería de Obras Públicas.

"La pendiente de la pasarela peatonal de Matamorosa que se construye sobre el río Híjar es la establecida en el proyecto que aprobó el Consistorio y la común en este tipo de estructuras sin soportes intermedios", asegura José Luis Gochicoa, director general de Obras Públicas; "está tensada correctamente y la comba real de la estructura es mucho menor de la que se aprecia desde el exterior".

Es la respuesta oficial a las preguntas que se formulan muchos vecinos tras observar y analizar la estructura desde el puente actual y que también tiene su propia pendiente, lo que "distorsiona" aún más la "visión que se establece de la comba de esta estructura tipo ‘puente tibetano’", apunta Gochicoa. La pasarela peatonal –cuya finalización requiere de barandillas, iluminación y de la urbanización del entorno– es "totalmente segura".

Retrasos

Según reconoce el director general de Obras Públicas, la construcción de este puente para peatones ha sufrido varios retrasos que han hecho que la actuación vaya camino de cumplir los tres años tras su primera licitación en julio de 2014.

Atrás quedaron los trámites municipales y la redacción del proyecto encargado por el Consistorio a TAU Arquitectos. La obra se volvió a licitar a finales de ese mismo año ya que ninguna de las cinco empresas que optaron al concurso "cumplían con los requisitos exigidos por parte de la Consejería de Obras", señaló entonces el regidor municipal, Pedro Manuel Martínez (PP). "Una de las compañías fue rechazada por baja temeraria; otras tres, por no tener la experiencia propuesta en trabajos con los materiales propuestos para la construcción de la pasarela, y la última, por tener un problema financiero con el Gobierno de Cantabria".

Finalmente, la obra fue adjudicada a Construcciones Excavaciones Aníbal en marzo de 2015, con un presupuesto de 330.000 euros, casi 40.000 euros menos que la base establecida en el concurso de licitación. Meses más tarde, la propia Consejería de Obras Públicas, ya con un nuevo Ejecutivo regional, paralizaba la obra cautelarmente a petición de la empresa, y tras consultar a un experto externo por lo que calificaron de "errores en la cimentación" que podrían "condicionar la seguridad de la estructura".

La modificación del proyecto y los trámites posteriores retrasaron la reanudación de los trabajos hasta agosto pasado. También se amplió el presupuesto en 40.000 euros.

Últimos pasos

El último fleco, el vinculado con el alumbrado, se ha despejado estos últimos días. El proyecto original recogía que iluminación se llevaría a cabo mediante tecnología led desde la propia pasarela, pero según ha explicado Gochicoa esto "incumple la normativa sobre contaminación lumínica, pues no se puede alumbrar hacia arriba". Bajo esta premisa se ha optado también por la tecnología led, pero desde el exterior de la pasarela, "utilizando las paredes del puente anexo y otros elementos verticales a ambas orillas", matiza Gochicoa

"Es nuestro deseo que la obra se culmine lo antes posible, pero ya hemos solicitado que el hormigón estampado, que se utilizará para realizar la senda que unirá la estructura con la acera, en el lado de Matamorosa, se extienda cuando la meteorología sea más benigna, para garantizar que el material fragüe de forma correcta", explica Pedro Manuel Martínez.

El alcalde de Campoo de Enmedio también asegura que en los próximos días se ubicará sobre la zapata de Matamorosa un monolito de diez metros con dos patas inclinadas hacia el río y rematada un único elemento vertical, formando una ‘y’ invertida.