De Valderredible a Liébana

Dos de los participantes en la pergrinación, con sus tarjetas de perigrino ya selladas.
Dos de los participantes en la pergrinación, con sus tarjetas de perigrino ya selladas. / DM
  • La ruta finalizará el próximo 23 de abril con la última etapa entre Piedrasluengas y el Monasterio de Santo Toribio

Más de ochenta inscritos participaron el pasado sábado, 1 de abril, en la primera etapa de la peregrinación a Liébana, organizada por el Ayuntamiento y el Club de Montaña de Valderredible, que comenzó con el acto de presentación del evento junto a la colegiata de San Martín de Elines y concluyó en la iglesia rupestre de Santa María de Valverde.

Una marcha no competitiva que, como reiteró durante la salida de la ruta el alcalde Fernando Fernández, pretende «unir la fe, la cultura y el deporte entre dos comarcas que tienen en común un rico patrimonio natural y artístico-religioso» y «abrir una ruta de peregrinación que conecte los monumentos más importantes de Valderredible y Liébana, pertenecientes ambos al tesoro artístico nacional».

Esta primera etapa, con un recorrido de 32 kilómetros, se inició a las 9 horas y los peregrinos atravesaron el valle de este a oeste por la CA-272 visitando a su paso las localidades de Cadalso, Ruerrero, Ruijas, Polientes, Campo de Ebro, La Puente del Valle, Báscones de Ebro, Villanueva de la Nía (donde enlazó con la CA-273), Susilla, Lastrilla, Castrillo de Valdelomar y, finalmente, Santa María de Valverde, donde los caminantes llegaron de manera escalonada sobre las 16.30 horas. Una vez realizada la primera etapa, los participantes que la completaron sellaron sus tarjetas de peregrinos en el Centro de Interpretación del Arte Rupestre de Cantabria y repusieron fuerzas con bebidas isotónicas y el típico hornazo.

Tras la etapa del pasado sábado, la marcha se reanudó el 8 de abril, con la segunda etapa entre Santa María de Valverde y la localidad palentina de Cervera de Pisuerga, donde la vía se entrelazó con una de las rutas oficiales del Camino Lebaniego, la Ruta Castellana, que atraviesa la provincia de Palencia.

En esta ocasión los peregrinos afrontaron una etapa más dura marcada por un recorrido de 38 kilómetros. Además de por Aguilar de Campoo, ya en Palencia, los participantes pasaron entre otras localidades por Salinas de Pisuerga.

La dos últimas etapas del recorrido se desarrollarán en domingo. La primera de ellas partirá el domingo 16 de marzo desde Cervera de Pisuerga para ascender hasta el puerto de Piedrasluengas. Finalmente, el segundo domingo (23 de abril) los caminantes afrontarán la cuarta y última etapa que tendrá dos salidas diferentes; por un lado continuar con el trazado previo, es decir, partir desde el puerto de montaña hasta el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, y por otro, una expedición más exigente compuesta por varios miembros del Club de Montaña Valderredible, Roberto Ceballos, Jorge Murillo y Covy Morato, que afrontarán un duro y exigente recorrido de 89 kilómetros desde Torrelavega para unirse en el destino final con el resto de participantes.

Organización

Para que esta primera peregrinación sea un éxito, tanto de asistencia como de organización, el Ayuntamiento de Valderredible ha coordinado las salidas, en las que cada participante se tendrá que acercar por sus propios medios al punto de partida, pero una vez completada la etapa será el Consistorio quien ponga a su disposición el medio de transporte para que puedan volver al inicio de cada una de las cuatro etapas.

Por su parte, Protección Civil de Valderredible se ha sumado al evento estableciendo un punto de avituallamiento cada 10 kilómetros.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate