Detectan ejemplares de almeja asiática en el pantano del Ebro

Los primeros ejemplares del bivalvo han sido localizados junto al Centro Ornitológico de La Población.
Los primeros ejemplares del bivalvo han sido localizados junto al Centro Ornitológico de La Población. / Daniel Pedriza
  • Conchas de esta especie, considerada invasora, han sido halladas en la orilla próxima al Centro Ornitológico de La Población

Es un hallazgo reciente y también un pequeño revés para un embalse que vive pendiente del avance de las especies invasoras. A la amenaza del mejillón cebra, se suman ahora los primeros indicios de la presencia de la almeja asiática (Corbicula fluminea). Así, lo ha confirmado el Ayuntamiento de Campoo de Yuso, que ubica en el término de La Población, ribereño del pantano del Ebro, las primeras conchas de este bivalvo. Se trata, aseguran desde el Consistorio, de una especie exótica e invasora, característica de los ecosistemas acuáticos de agua dulce y originaria de Asia, África y también de Australia.

Su expansión se ha realizado por amplias zonas del planeta asociada al comercio global, la agricultura, las actividades recreativas y el transporte. "Como el resto de especies invasoras, produce importantes alteraciones en los ecosistemas acuáticos e impactos económicos en las zonas que coloniza, siendo uno de los principales problemas medioambientales a los que se enfrenta la comunidad científica", explica Miguel Ángel Toca, técnico del Consistorio de Campoo de Yuso.

Toca adelanta que la presencia ya ha sido comunicada a la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), cuyos agentes han pasado estos días por la zona afectada, próxima al Centro Ornitológico de La Población, y a la Dirección de Medio Natural del Gobierno de Cantabria, organismos que aún no se han pronunciado.

La almeja asiática "es una especie invasora que compite con ejemplares autóctonos de mejillón y náyades, principalmente", señala Toca, que reconoce por otro lado que en China es una especie "comestible". Si el mejillón cebra se adhiere a las conchas de las náyades, consiguiendo asfixiarlas, la almeja asiática compite con ellas por el espacio y la comida. "A la espera de un protocolo a seguir –explica Toca– estamos tranquilos ya que el existente para el mejillón cebra es muy restrictivo e incluso el municipio cuenta con una estación de desinfección en Corconte".

La almeja asiática se reproduce en los fondos arenosos de los ríos y embalses

La almeja asiática se reproduce en los fondos arenosos de los ríos y embalses / Martínez Bueso

La almeja asiática tiene un tamaño de entre 3 y 5 centímetros de longitud y valvas ovaladas de consistencia dura, con estrías de crecimiento muy marcadas. Presenta una coloración normalmente en tonalidades marrones, verdosas y amarillentas. Se trata de una especie de crecimiento rápido, pudiendo llegar a vivir hasta siete años.

Sus hábitats son los fondos de arena de arroyos, ríos y lagos de aguas claras y bien oxigenadas, si bien no tolera las aguas muy contaminadas. En general se trata de una especie de rápido crecimiento, madurez sexual temprana, ciclo de vida corto y alta fecundidad.

Por el Miño

La primera documentación sobre su invasión la sitúa en la costa del Pacífico de Estados Unidos a principios de los años 1920, posiblemente introducida por los inmigrantes chinos. En España fue detectada por primera vez a principios de los 80 en la cuenca del río Miño. Más tarde se expandió por las cuencas del Ebro, Guadiana, Duero y cuencas internas de Cataluña.

Más concretamente, la primera referencia en territorio español data de 1989 cuando fue citada en el río Miño; en 1990 en Cataluña y en 1999 en la cuenca hidrográfica del Duero en el Canal de Guma, provincia de Burgos. Actualmente, está presente en casi todas las cuencas hidrográficas de España.

En el Ebro, la primera colonia se detectó en el 2002, en el embalse de Mequinenza (Zaragoza). Más tarde, en el 2005, se confirmó su presencia en otros pantanos y un año después en el Canal Imperial. Desde entonces, se ha extendido por toda la cuenca.

La nueva amenaza se une en el pantano del Ebro a la del mejillón cebra. El embalse se encuentra en riesgo, según la CHE, al ser detectados en los últimos muestreos larvas de este molusco, aunque no ejemplares adultos, que sí se han confirmado ya en el embalse burgalés de Cillaperlata, ubicado a poco más de 60 kilómetros de la masa de agua cántabra.

El mejillón cebra es una especie que produce graves daños en el ecosistema ya que desplaza o literalmente se carga a las especies autóctonas, lo que supone un empobrecimiento del patrimonio natural de los espacios que coloniza. Y no sólo eso, sino que también causa daños en infraestructuras que están en el agua como depósitos, embarcaciones, motores o turbinas de barcos.

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