CINCO AÑOS DE ÉXITO DESTILADOS GOTA A GOTA

Nuevas instalaciones en la localidad de Arce, donde también se realizan visitas guiadas./DM
Nuevas instalaciones en la localidad de Arce, donde también se realizan visitas guiadas. / DM

Siderit ha sido galardonada en Premios Alimentos de España por elevada dedicación a la I+D+i tanto en sus materias primas como en sus procesos de fabricación

José Luis Pérez
JOSÉ LUIS PÉREZSantander

Esta semana Siderit ha cumplido -y celebrado- su quinto aniversario, un margen de tiempo que para un humano apenas supone empezar a andar y dar los primeros pasos en el proceso educativo; sin embargo, en el caso de Siderit, la destilería de Cantabria que nació en una pequeña nave de 80 m2 cedida a emprendedores en Torrelavega un 8 de febrero de 2013, este quinquenio ha sido algo más que una declaración de intenciones. El sueño que arrancó con el objetivo de elaborar destilados artesanales «con un cariño muy especial» se ha convertido en un proyecto empresarial muy valorado tanto por su filosofía como por sus resultados.

En poco más de 1.826 días, sus fundadores han visto reconocida la excelencia de sus elaboraciones con numerosos premios, y su capacidad de emprendimiento y gestión, con notables reconocimientos; el último, el pasado miércoles, cuando, en el transcurso de una visita institucional a sus nuevas instalaciones del consejero de Medio Rural, Pesca y Alimentación, Jesús Oria, y miembros de su equipo, así como de la alcaldesa de Piélagos, Verónica Samperio, y varios ediles, los responsables de Siderit recibieron una llamada del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente para notificarles que se les concede uno de los 'Premios Alimentos de España 2017', en concreto un accésit a la iniciativa emprendedora, en la modalidad industria alimentaria por su elevada dedicación a la I+D+i tanto en sus materias primas como en sus procesos de fabricación.

Pero, ¿quién está detrás del sueño? Siderit son David Martínez y Rubén Leivas, las caras visibles de la compañía, dos jóvenes con formación y emprendedores, que un día dieron un giro a su vida y afrontaron un proyecto empresarial complejo y lleno de incertidumbres, pero que se ha fortalecido gracias a su talento para desarrollar nuevas técnicas de destilación y productos premium originales con una marcada personalidad. Junto a ellos está Liani Sarabia, que se ocupa de la faena menos vistosa, la de los números.

Rápida progresión

Desde fuera puede parecer sencillo lo que ha conseguido Siderit, pero detrás del balance que pueden hacer después de cinco años hay muchas horas de trabajo; miles de kilómetros en coche; cientos vuelos para abrir nuevos mercados; pruebas, catas, pruebas y más catas; demostraciones; asistencia a ferias; inversiones no carentes de riesgos; decisiones complicadas; un concienzudo trabajo de márketing y publicidad; ganas de innovar...; pero, sobre todo, lo que hay es una sólida filosofía de empresa que pasa tanto por una búsqueda constante de la excelencia como por tener un ritmo sostenible de crecimiento acorde a las posibilidades del equipo y del mercado.

Así, en estos cinco años el porfolio de producto alcanza 23 referencias, con cinco ginebras comerciales, un vermut y un vodka. Todos y cada uno de los destilados son productos únicos que han revolucionado el mercado (el primer vodka del mundo elaborado a partir de leche, la primera gin de hibisco o un vermut sin azúcares añadidos...).

En estos cinco años los reconocimientos de la destilería han traspasado las fronteras regionales y nacionales, recibiendo distinciones en los principales concursos de destilados de todo el planeta como Estados Unidos, Reino Unido, Bélgica o Malasia. En 2015, por ejemplo, consiguieron el reconocimiento del «mejor gin tonic del mundo», título que se logró en el prestigioso International Wine & Spirits Competition celebrado en Londres con un original 'perfec server'.

Vocación internacional

Siderit, que tuvo de salir de Torrelavega por falta de oportunidades para conseguir suelo industrial acorde a sus necesidades y posibilidades, se estableció el pasado año, no sin dificultades administrativas, en el municipio de Piélagos, en concreto en cuatro naves industriales de Arce, con una superficie de 1.450 m2. A pesar de estar casi seis meses sin poder atender la demanda, la destilería cántabra cerró 2017 con 180.000 litros y más de doscientas mil botellas con diferentes formatos.

De cara al futuro, podrán multiplicar su capacidad de producción por cinco y llegar en estas instalaciones hasta el millón de litros, pensando básicamente en el mercado internacional, donde están sus principales clientes. Actualmente Siderit está presente en 34 países, de los cuales aproximadamente 15 son mercados estables a los que remiten pedidos cada mes. Sus principales clientes están en Bélgica y Holanda, donde existe un hábito mayor del consumo de ginebra sola; por detrás, también están otros países como Gran Bretaña, Australia, Noruega, Malasia, Japón, México o Canadá.

Todos los días se puede realizar una visita a la nueva fábrica de la destilería en Arce. Tiene un precio de seis euros

Respecto al mercado nacional, «queremos ser muy fuertes en siete provincias del norte de España», comentaba David Martínez el pasado miércoles en el transcurso de la visita a las nuevas instalaciones. Conscientes de que las grandes multinacionales «venden mucho y los pequeños, poco», los responsables de Siderit se muestran orgullosos de estar en el puesto 17º en ventas de ginebra en España, donde hay unas 2.200 referencias. Sin ir más lejos, para dar una prueba de lo complicado que es introducirse con éxito en el circuito, recuerdan que en España apenas hay 9 destilerías, mientras que en el mercado hay 600 ginebras nacionales. Reconocen que la 'fiebre' del gin tonic en los últimos años propició un efecto coleccionista por parte de las coctelerías o bares con aspiraciones de especializarse en esta bebida. «No hay gin tonic bar con menos de un centenar de ginebras diferentes, pero si luego te fijas, apenas cinco no tienen el precinto que se puede percibir en las 95 restantes». El objetivo es estar entre esas cinco que son las que habitualmente se consumen. Y la apuesta de Siderit pasa solo por mostrar sus argumentos de calidad en el segmento premium.

El resto del mercado nacional se atiende a través de la tienda que han abierto en Amazon, donde los responsables de Siderit creen que está el futuro para llegar a cualquier rincón de la geografía nacional, en este caso.

Como estrategia comercial, Siderit no quiere vender de cualquier modo. El cliente es quien prescribe su producto, por lo cual para servir a un determinado distribuidor ahora exigen que antes de cerrar un pedido éste visite la destilería, conozca los procesos, la gama de productos y, especialmente, «el alma» de la empresa. «Nos tienen que saber vender. Van a ser tu rostro. Hace unos días vinieron unos rusos en un avión privado a conocernos», comenta David, quien ejerce más de embajador de la marca, mientras que el trabajo de Rubén se centra más en la alquimia, basada en un complejo e innovador sistema único de destilación en vidrio.

Visitas guiadas

Desde que la empresa está abierta en Arce, también se ha generado la posibilidad de realizar visitas guiadas a las instalaciones de esta factoría agroalimentaria, donde además del área de destilería y una zona para talleres de coctelería, existen un área de tienda de productos Siderit y una exposición con la mayor colección de ginebras del mundo.

«Si vamos a hacer un whisky igual que los escoceses, van a ganar ellos que tienen nombre, historia y tradición»

Las visitas, que se pueden realizar entre 12 y 20 horas, duran aproximadamente 90 minutos y tienen un precio de seis euros. Concluyen con una degustación tras haber recibido la información sobre la historia de la empresa, su catálogo de productos y su elemento diferencial, la técnica del destilado.

La iniciativa está teniendo una respuesta muy alta, tanto por parte de excursiones programadas, empresas o amantes de los destilados. Realmente, el discurso de sus intérpretes convierte a Siderit en una empresa admirada por su trayectoria, aunque ésta se pueda resumir en cinco años.

Nuevos retos

Rubén y David conocen bien lo que les diferencia y saben dónde están las tendencias del mercado. Son conscientes que un cambio en las fiscalidad o una doctrina de la iglesia para que se consuman menos bebidas alcohólicas pueden dar al traste cualquier previsión de ventas. Por ello, su máxima es ir adecuándose al mercado y planificar el futuro. Saben que el consumo de vermut crece y que el de ginebra cae. Una apuesta sólida es el whisky, por ello han empezado a envejecer barricas y a elaborar, aunque no será hasta 2021 cuando veamos un whisky Siderit en el mercado.

En Siderit nada de deja al azar. Toda la imagen de la marca, el diseño de las botellas, de las etiquetas, de la publicidad... responde a un estilo propio.

El destilado en vidrio, con maquinaria concebida por ellos mismos, es una de las claves del éxito. En su limpieza no es necesario emplear productos químicos y el vidrio da pureza al producto. Luego están los ingredientes, la leche en el vodka, el te del puerto en la ginebra -la planta Sideritis es la que da el nombre a la empresa-, o el vermut sin azúcares añadidos...

Respecto al whisky, los responsables de Siderit tienen claro que «si vamos a hacer un whisky igual que los escoceses, van a ganar ellos que tienen nombre, historia y tradición». Por ello, la estrategia pasa por adquirir barricas nuevas, a las que ellos mismos quieren dar el 'carácter' para poder salir al mercado con tres mil litros al mes. El problema está en que se requiere una inversión de un millón de euros.

A por el Record Guinness

En Siderit ya son 18 nóminas las que se mueven cada mes, 12 trabajadores fijos y seis autónomos. El proyecto se consolida mientras que se trabaja en alcanzar nuevas metas. Una puede ser conseguir este año el Record Guinness por la mayor colección de botellas de ginebra del mundo. En Siderit, sin dar aún el número de las que tienen, están convencidos que lo conseguirán. También...

La presencia obligada en Amazon por razones operativas

Siderit cerró hace unos meses su tienda on-line en la página web de la compañía para ‘aliarse’ a Amazon, la gran plataforma mundial de comercio electrónico. «Es un monstruo al que hay que unirse. No queda otro remedio. Por filosofía, no estaríamos ahí, pero si eres productor puedes controlar tus destilados, en nuestro caso: cambiar fotos, descripciones... Antes, otros vendían lo nuestro sin control por nuestra parte. Además, es un canal de publicidad importante y nos evita problemas con los diferentes precios que tienen nuestros destilados en los distintos países a causa de la fiscalidad, que nunca es la misma», indica David Martínez con el convencimiento de que el futuro pasa por ahí.

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