Dorada al horno con patata panadera

Un pescado clásico, una receta tradicional

Ricardo Ezcurdia
RICARDO EZCURDIA

Un clásico, más clásico que el cartel de la película Casablanca, pero que nunca falla. Pueden variar las versiones pero el resultado es prácticamente el mismo, un placer para degustar un buen pescado con un acompañamiento que le va que ni pintado.

La dorada destaca por la suavidad de su blanca carne y su bajo aporte calórico, además de tener un precio económico. A todo esto hay que sumar que es un pescado muy agradecido a la hora de cocinarlo. La dorada es, sin duda, uno de los pescados más interesantes para cocinar.

Si bien la dorada a la sal es una de las recetas estrella para consumir este pescado, existen infinidad de modos de prepararla –a la plancha, a la espalda, al vapor...–. Dependiendo de si lo vamos a preparar de una manera u otra la limpiaremos: a la sal, simplemente quitando la tripa y dejando incluso las escamas; sacando los lomos para la plancha o vapor; y en el caso que nos ocupa hoy, limpiaremos escamas y tripa, y la dejaremos entera para asarla al horno.

La base principal de este plato, aparte del pescado, es la patata panadera, con una elaboración muy simple, pero bien hecho se convierte en una autentica delicia.

Lo principal es darle a las patatas una cocción antes de meterlas al horno. Las pelamos y las cortamos en rodajas de medio centímetro aproximadamente; cortamos la cebolla y si queremos el pimiento verde bastante fino y lo ponemos a pochar en una sartén con aceite. Necesitamos que se vaya haciendo lentamente para que el toque dorado lo adquiera en el horno. Mientras, vamos preparando nuestro pescado. Le hacemos unos cortes en diagonal en los lomos para que el calor penetre más fácilmente en su carne y se nos cocine antes, salamos y le añadimos unas gotas de aceite de oliva.

Cuando tengamos las patatas pochadas las escurrimos bien y las ponemos en una bandeja de horno, colocando seguidamente el pescado encima. Lo introducimos en el horno precalentado a unos 180º durante 18 minutos aproximadamente, siempre dependiendo del tamaño de la pieza.

Mientras está en el horno yo suelo picar unos ajos y una guindilla y los pongo al fuego en una sartén a la que añado, cuando están empezando a dorar, un chorro de vino blanco, dejando que evapore el alcohol durante un par de minutos. A esta sartén entra también un chorrito de limón y otro de vinagre de Jerez con el fuego ya apagado para dar un toque cítrico y ácido. Cuando tan solo quedan 4 o 5 minutos para que nuestro pescado esté listo lo regamos bien con nuestra mezcla y lo volvemos a meter al horno.

Todo esto, junto con los jugos de nuestro pescado y la patata, crearán una salsa que ya me diréis que os parece, tremenda.

Sacamos del horno y servimos rapidamente para que no se nos enfríe.

Una receta fácil para triunfar seguro.

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