El kétchup

La salsa de tomate kétchup es consumida por millones de personas en todo el mundo. :: fotolia/
La salsa de tomate kétchup es consumida por millones de personas en todo el mundo. :: fotolia
CULTURA GASTRONÓMICA

Famoso en el mundo entero, este condimento está elaborado a base de tomate, vinagre, azúcar, sal y especias

ALICIA DEL CASTILLO

Todo un invento comestible. La salsa de tomate kétchup que acompaña una buena hamburguesa es más que un condimento. Es un icono presente en prácticamente todos los hogares del planeta. De hecho, numerosos estudios han revelado datos tan curiosos como que el 97% de los estadounidenses la tienen en su despensa o que un norteamericano consume tres envases de kétchup al año.

La salsa que hoy en día se conoce como tal poco tiene que ver con la salsa de pescado en escabeche, ligeramente picante, que un pescador vietnamita introdujo en China hacia el siglo XVII a la que llamaron 'ke-tsiap' y que paradójicamente no llevaba tomate. Su popularidad creció rápido en todo el sudeste asiático y los británicos se llevaron la receta de este mejunje a Europa donde comenzó a distribuirse como un condimento medicinal.

A comienzos del siglo XIX, en el año 1812, James Mease, un destacado científico, horticultor y médico de Filadelfia, publicó en un libro la primera receta que incluía el tomate en la receta de la salsa 'catsup'. En ella hacía referencia a la vieja salsa, el 'ke-tsiap', y a los tomates.

Pero hasta 1876 no comenzó a popularizarse gracias a la compañía Heinz que sustituyó el tomate por salsa de tomate a la que añadió, además, hierbas aromáticas, azúcar, vinagre, comercializando así su propia versión a la que llamó kétchup. Y así es como se elaboró el kétchup más famoso del mundo, el que Henry Heinz incluyó entre sus productos y gracias a la afición de británicos y norteamericanos por los condimentos, el ketchup es un ingrediente más a la hora de servir una buena hamburguesa, junto a la cebolla, el queso o el bacon.

Propiedades

El kétchup es la salsa por excelencia, muy popular entre los niños y no tan niños, y por lo tanto la que más platos acompaña. En cualquier tienda de alimentación o supermercado podemos encontrar esta salsa en diferentes formatos y tamaños.

A pesar de llevar entre sus ingredientes sal y azúcar, o habérsele demonizado por su particular relación con la comida rápida, conviene saber que el ketchup es un alimento rico en vitaminas y minerales como sodio, potasio, calcio y magnesio; bajo en calorías porque apenas tiene grasa y aporta antioxidantes gracias al licopeno, uno de los tantos pigmentos llamados carotenoides que en muchos vegetales como el tomate, contribuye a dotarles de su color rojo característico.

Hazlo en casa

Esto no quiere decir que se deba consumir en cantidades industriales pero al igual que ocurre con muchos otros alimentos, en su justa medida aporta sus beneficios. Incluso puede hacerse en casa de forma sencilla y por supuesto, saludable. Es perfecta para acompañar las hamburguesas, los perritos calientes, las patatas y algunas carnes que en verano se cocinan muy bien a la parrilla.

Se necesitan tomates maduros, aproximadamente un kilo, una cebolla, un pimiento verde y un diente de ajo. 50 gramos de azúcar, preferiblemente de caña integral; 60 cl de vinagre de manzana, una pizca de sal, un clavo y opcionalmente una guindilla. La elaboración es la misma que la de una salsa de tomate tradicional. Cocer los ingredientes a fuego lento, triturar bien y dejar enfriar.

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