Un conductor apuñala a un taxista en la autovía S-10 tras una discusión de tráfico

Zona de la S-10 en la que se produjo el incidente.
Zona de la S-10 en la que se produjo el incidente. / DM
  • La Guardia Civil busca al autor de la agresión, que se encerró en su coche y se dio a la fuga después de que su oponente consiguiera arrebatarle el arma y arrojarla a la carretera

Un conductor apuñaló ayer a un taxista en la autovía S-10 después de una discusión de tráfico. Lo que comenzó con un simple pique por un adelantamiento, siguió con desaforada persecución, terminó con una dura pelea en el arcén y acabó con uno de ellos apuñalado. La víctima, taxista de profesión, llegó por sus propios medios hasta el hospital Valdecilla, llevando consigo el cuchillo que había conseguido arrebatarle al agresor y arrojarlo lejos de él. Presenta una puñalada en un costado de dos centímetros de profundidad, que en un principio no reviste gravedad.

Una patrulla de la Policía Nacional lo vio llegar, ensangrentado y aturdido, al centro hospitalario. Los agentes le conminaron a contar lo que le había ocurrido y los hechos fueron puestos en conocimiento de la Guardia Civil de Cantabria, al haber tenido lugar en su circunscripción territorial, en la zona de Maliaño (Camargo). Según confirmaron fuentes policiales, el herido fue hasta el hospital con «un arma blanca de grandes dimensiones» y facilitó «descripción física» del agresor para ayudar a su identificación. Agentes del instituto armado han iniciado una investigación para dar con el autor de la agresión, un hombre alto de entre 30 y 40 años.

Por un adelantamiento

Según ha podido saber este periódico, el origen de esta discusión entre conductores fue un adelantamiento realizado por el taxista a otro vehículo en la S-10, en sentido Bilbao, una maniobra que, al parecer, se hizo de manera correcta. El adelantado no se lo tomó demasiado bien porque, según fuentes de la investigación, pudo intentar evitar que lo rebasaran cambiando de carril. Pero no llegó a más hasta varios kilómetros después, cuando el conductor adelantado consiguió alcanzar al taxista, se le puso al lado y se sucedió entonces un episodio de «luces y gestos agresivos», según testigos, que llegó hasta la altura de El Corte Inglés.

Después, el presunto 'ofendido' siguió «acosando» al taxista y «llevándole» hacia la salida del centro comercial Valle Real, donde incluso se produjo un adelantamiento en línea continua y un 'tapón' al primero, para obligarle a parar o cortarle el paso. Al final, ambos se apearon de sus coches, entre un ceda al paso de la salida hacia Eroski y el arcén, y se enzarzaron a golpes. Y todo en medio de la autovía y ante los cientos de conductores que a esas horas -eran las nueve de la mañana- pasaban por allí. Al parecer, ninguno de ellos paró.

En un momento dado, el taxista observó que su oponente tenía un cuchillo en la mano. Se lo arrebató y lo tiró a la carretera. Ya desarmado, el dueño del cuchillo (o navaja de muelles, según la fuente) se encerró dentro de su coche y, al rato, se dio a la fuga.

Fuentes próximas al agredido indicaron a este periódico que el taxista ni siquiera se había dado cuenta en un primer momento de que estaba herido. El arma penetró su ropa y se le hundió en las costillas, y hasta que no vio la sangre no sintió la cuchillada. Después, acudió por sus medios al hospital, donde, tras realizarle diversas pruebas, se confirmó que no tenía afectado ningún órgano vital.