Abuso sexual, maltrato y violencia escolar centran las llamadas al teléfono del menor en 2014

Abuso sexual, maltrato y violencia escolar centran las llamadas al teléfono del menor en Cantabria
/ Javier Muñoz
  • El año pasado se recibieron 11.351 llamadas en Cantabria, lo que supone un 13,73% respecto al año pasado

El teléfono de atención a la infancia y a la adolescencia en Cantabria (ANAR) atendió en 2014 un total de 11.351 llamadas, un 13,73% más respecto al año anterior, y los "principales motivos" fueron el abuso sexual, el maltrato físico y psicológico, la violencia de género o escolar o el abandono.

Las llamadas por cualquiera de estos tipos de violencia sobre el menor centraron las atenciones desde el teléfono de ANAR (116111) el pasado año, algo destacable ya que, desde la puesta en marcha de este recurso en 2010 y hasta el 2013, la mayoría de las llamadas (30,7%) se debían a dificultades de los menores a la hora de relacionarse y ahora éstas sólo representan el 8,6%.

De las llamadas por hechos violentos hacia algún menor, el 25,9% se recibieron a través del teléfono de apoyo al menor y al adolescente, mientras que un 53,4% fueron en el teléfono complementario de atención al adulto y la familia. Y es que "la colaboración de los adultos es necesaria para muchos de los casos de violencia o maltrato a los menores salgan a la luz", ha señalado la directora del teléfono de ANAR, Leticia Mata, que ha presentado este viernes en rueda de prensa la memoria anual de este servicio junto con la directora del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS), Isabel Urrutia.

Del total de 11.351 llamadas atendidas en 2014, 11.193 se recibieron en el teléfono de apoyo al menor y 158 en el de atención al adulto y la familia. Desde 2010, este recurso social, dependiente de la Fundación Cántabra para el Bienestar Social y la Salud (Fundis) y financiado con 28.000 euros anuales, ha recibido 38.771 llamadas.

Dentro de que la mayoría de las llamadas se centraron en los diferentes tipos de violencia, Urrutia ha detallado que disminuyeron las referentes a maltrato físico y psicológico en el entorno familiar y la violencia de género y sin embargo han aumentado las de abuso sexual o maltrato escolar.

No obstante, ha indicado que, gracias al trabajo en red de este servicios y su coordinación con las diferentes instituciones y organismos, se realizaron en 2014 un total de 331 derivaciones a recursos externos y ocho de ellas fueron intervenciones urgentes.

De estas últimas, tres están en la Unidad de Recepción y Valoración de la Subdirección de Infancia y Adolescencia del ICASS y cinco en manos de los Servicios Social de Atención Primaria.

Campaña

Urrutia ha destacado que el incremento de llamadas desde la puesta en marcha del teléfono ha sido progresiva pero especialmente destacada a partir de 2012, cuando el Gobierno regional llevó a cabo una campaña de información y sensibilización entre los menores .

Los resultados de esa campaña se notan en el rango de edad de quienes realizaron en 2014 el "mayor volumen" de llamadas al teléfono de ANAR que, con un 86,3% de las mismas, se comprende entre los 12 y 17 años, es decir, en la etapa preadolescente y adolescente.

De entro de esta franja de edad, "llama la atención" de que los que más recurren a este servicio telefónico son los menores de entre 14 y 15 años, con un 34, 5 por ciento. En cuanto al sexo, destaca los porcentajes son iguales, con un 50 por ciento de llamadas.

Más llamadas en vacaciones

Por su parte, Mata ha indicado que el mayor número de llamadas se recibieron en los meses de agosto y diciembre, algo que es "normal" porque es cuando los menores están de vacaciones escolares.

También ha explicado que los niños llaman al teléfono porque "les da vergüenza" contárselo a sus familiares, amigos o profesores o porque "creen que no les van a creer", mientras que los adultos lo hacen para "permanecer en el anonimato" por el "miedo a posibles represalias" por denunciar los hechos.

La directora del teléfono ANAR ha indicado que, aunque las llamadas van en aumento, próximamente se va a poner en marcha un nuevo recurso, el chat ANAR, ya que es una forma de comunicación en la que "niños y jóvenes se sienten más cómodos a la hora de contar algo, ya que no están expuestos".