El magistrado, en el estreno de un documental sobre corrupción

El juez Acayro acudió ayer al estreno del documental 'Corrupción, el organismo nocivo' en el cine Los Ángeles.
El juez Acayro acudió ayer al estreno del documental 'Corrupción, el organismo nocivo' en el cine Los Ángeles. / Javier Cotera
  • Acayro explicó a la entrada del cine que no quería ningún protagonismo

Luis Acayro Sánchez, protagonista desde 2007 de la lucha contra la corrupción en Castro Urdiales, ocupó ayer uno de los sillones del cine Los Ángeles (Santander) para presenciar el estreno en Cantabria del documental 'Corrupción: el organismo nocivo'. El magistrado explicó a la entrada del histórico cine santanderino que no quería ningún protagonismo y que simplemente pretendía ver el documental dirigido por Albert Sanfeliu. A continuación, Acayro se instaló en una butaca en el extremo más alejado de los accesos a la sala y trató de pasar desapercibido entre los 150 espectadores que llenaron gran parte del cine. El feudo que Acayro acaba de abandonar, Castro Urdiales, es precisamente uno de los puntos cardinales del documental. Uno de los testimonios recurrentes a lo largo de la cinta es el del exinterventor municipal Fernando Urruticoechea. Este funcionario del Ayuntamiento castreño inició la lucha contra la corrupción en el municipio al publicar en 2004 un artículo de opinión en EL DIARIO, en el que denunciaba la gestión de los regidores municipales.

Desde entonces, y hasta la llegada de Acayro al Juzgado de Instrucción Número 2, se convirtió en el azote de la corrupción política. Durante unos años, los dos formaron un frente común con el mismo fin: poner freno a las irregularidades existentes en un ayuntamiento marcado por un crecimiento urbanístico sin límites.

Urruticoechea, que ahora es interventor en Orihuela (Alicante), no estuvo presente en el cine Los Ángeles, pero Acayro y el resto de espectadores pudieron verle y escucharle en el documental. En una de sus primeras tomas, el exinterventor rompe a llorar y confiesa a su interlocutor: «Lo de Castro fue una experiencia traumática. No me di cuenta entonces de que me estaba arruinando».