El presupuesto para festejos en Cantabria no remonta desde la crisis

Cantabria sigue ahorrando en festejos
/ Luis Palomeque
  • Los principales municipios gastaron 1,3 millones en sus fiestas patronales, muy lejos de los más de 2 millones que sumaron en 2008

Verano es sinónimo de fiesta, una época en la que los municipios de la región se engalanan para celebrar a sus patronos. Pero la diversión no es gratis.

Cuando la situación económica se torció, las administraciones locales se apretaron el cinturón y las primeras damnificadas resultaron las partidas dedicadas a festejos, que sufrieron un drástico ajuste en favor de necesidades más perentorias.

Casi una década después, y a pesar de la mejoría de la situación que atraviesan las arcas municipales de muchos pueblos, los equipos de gobierno siguen sin abrir la mano al gasto en las fiestas populares. Este año las partidas en festejos de los principales ayuntamientos de la región suman 1,3 millones de euros, una cantidad muy alejada de los 2,1 millones que destinaron a este fin en 2008, según se desprende de los datos facilitados por los consistorios.

Salvo alguna excepción, como Castro Urdiales, que ha incrementado casi un 90% los fondos asignados a su Semana Grande y distorsiona la estadística, los municipios de Cantabria siguen reduciendo sus gastos en eventos festivos, algunos mantienen congelados estos fondos y los menos vislumbran una moderada 'alegría'.

Torrelavega, El Astillero y Santa Cruz de Bezana han pegado un tijeretazo sustancial al presupuesto este año respecto al ejercicio anterior. Piélagos, Reinosa y Colindres sostienen el mismo gasto y Santander experimentó un ligero crecimiento. Otros ayuntamientos importantes, como Camargo, Laredo, Santoña, Los Corrales de Buelna y Suances, se han negado a informar del dinero que dedican a sus fiestas patronales, a pesar de tratarse de datos públicos, con lo que sus vecinos no saben cuál ha sido la evolución de estas cuentas en los últimos años.

Santander

Santander, el primer municipio de Cantabria, destinó este año 141.691 euros para celebrar la Semana Grande, apenas un 1,82% más que en 2015. La capital cántabra es un caso peculiar. Por un lado, la cantidad global gastada este año es muy similar a la que 2008 (+3,3%), cuando asomó la crisis, pero es muy inferior a la partida destinada un año después, que alcanzó niveles históricos con 237.779 euros dedicados a estas fiestas.

¿Qué pasó? Ocurrió que en 2009 el Consistorio celebró la primera edición del Festival Musica en Grande, que dio un impulso decisivo a la fiesta. La concejala de Festejos, Carmen Ruiz, explica que este evento «generó un nuevo foco de atracción para Santander de cara a la Semana Grande, porque atrae a unas 10.000 personas de fuera de la ciudad, lo que conlleva una repercusión económica de alrededor de 4 millones de euros».

A partir de ese año, el Ayuntamiento fue reduciendo paulatinamente el presupuesto, al tiempo que conseguía «incrementar el número y tipo de actividades», gracias a la colaboración y la implicación del sector privado. El Consistorio considera que esa participación ha sido «decisiva» a la hora de ofrecer más eventos con menos desembolso de fondos públicos.

Torrelavega y Castro Urdiales

Torrelavega es uno de los ayuntamientos más austeros en festejos, aunque su consignación presupuestaria para este fin es muy superior a la de Santander. Este año la ciudad del Besaya ha dedicado 311.914 euros a sus fiestas patronales de la Virgen Grande, un 20,4% menos que el año anterior, cantidad muy alejada de los 536.641 euros que se gastaba en los tiempos de bonanza económica en 2008.

Desde el Consistorio destacan que la mayoría de los actos son gratuitos. El 'Rock en la Feria', que se organiza desde hace tres años, es el único de pago, pero «a precios muy asequibles en comparación con eventos similares».

El 'Sound City' de La Llama, novedad de este año, con actuaciones de Los Enemigos, Triángulo de Amor Bizarro, etcétera, ha sido totalmente gratuito.

El fenómeno de Castro Urdiales es una excepción, porque este año incrementó casi un 90% el dinero destinado a celebrar su Semana Grande a finales de junio. La ciudad castreña se gastó 94.031 euros en eventos festivos frente a los 49.645 euros que invirtió el año pasado.

Castro, que celebra además La Pasión, el Coso Blanco y San Andrés, se convierte así en el ayuntamiento que más ha estirado la partida festiva, aunque son cifras muy alejadas de los 238.634 euros que destinó en 2008 a divertir a sus vecinos.

Camargo, Piélagos y Colindres

Camargo, el cuarto ayuntamiento de la región, esconde a cal y canto el presupuesto de festejos populares. El equipo de Gobierno, que preside la socialista Esther Bolado, ni siquiera ha informado de lo que ha gastado este año. Pero según el portavoz del PP, Diego Movellán, la partida de festejos populares que se ha gastado ya este año se eleva a 207.007 euros. «Quedan a disposición 4 céntimos», dice, pero faltan de celebrar las fiestas de Nuestra Señora de Solares y San Miguel en el pueblo de Camargo, y La Merced, de Igollo.

Piélagos mantuvo este año el mismo presupuesto para celebrar su fiesta patronal de la Virgen de Valencia, un total de 95.004 euros, frente a los 166.300 euros que se gastaba antes de la crisis. Lo mismo ocurre con Cabezón de la Sal, que repite la misma partida de 95.000 euros que en 2015, un cantidad muy similar al gasto realizado en los años duros de la crisis económica.

Otro tanto pasa en Colindres, un ayuntamiento que en los últimos tres años ha invertido la misma cuantía, 150.000 euros, en la Semana Grande de San Ginés. Tampoco ha variado mucho el presupuesto que el Ayuntamiento de Reinosa dedica a las Fiestas de San Mateo, que apenas ha crecido un 0,78%. De los 185.000 euros que ha reservado para este fin, la mayor partida se la llevan los premios de las Carrozas y Carretas del Día de Campoo, seguido de las actuaciones musicales, explica el concejal Daniel Santos (PRC). La baza musical de este año es la actuación del grupo Mocedades.

Reoín, Bezana y El Astillero

Reocín, Santa Cruz de Bezana y El Astillero son los municipios más moderados, junto a Torrelavega. Reocín, que arrastra una deuda de cinco millones de euros, destinará este año 53.900 euros para celebrar San Miguel, un 18,3% menos que el año anterior. Pero el bocado a este capítulo presupuestario se eleva al 63% respecto al año 2008, cuando gastaba 147.000 euros en montar las fiestas.

Entre 2010 y 2012, a pesar de la deuda acumulada y con unos presupuestos prorrogados, esta llegó a ascender a 201.690 euros, según explica su actual alcalde Pablo Diestro.

Santa Cruz de Bezana ha encogido un 16,7% el gasto en las fiestas que celebran en los siete pueblos del municipios, que se sitúa en 110.000 euros. El que más recibe es Soto de la Marina y, en concreto, la hoguera en San Juan de la Canal, declarada de interés turístico regional.

En El Astillero, este año se han gastado lo mismo en festejar San José que hace ocho años, 125.000 euros, lo que supone un 10,1% menos que en 2015. Desde la Concejalía de Festejos subrayan que su objetivo es «racionar los recursos. Una fiesta no es buena porque haya costado mucho».

En Santa María de Cayón montar la fiesta en los pueblos y barrios de su municipio les ha costado 28.104 euros, un 3% menos que el ejercicio anterior, cifra que se mantiene con ligeras variaciones en los últimos años.